Desde noviembre de 2023, Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, solicita a los 40 millones de usuarios franceses de estas redes sociales que se suscriban a una membresía mensual para evitar el seguimiento de publicidad. Esta oferta comercial es la respuesta de Meta a los requisitos legales en materia de protección de los consumidores y sus datos personales. Sin embargo, ha resultado ser ampliamente inadecuada, incluso deshonesta. Junto con nuestros homólogos europeos, no tardamos en presentar una denuncia ante las autoridades de protección al consumidor y las autoridades encargadas de la protección de datos personales.
Lamento que hasta la fecha ninguno de estos procedimientos haya tenido éxito. Sin embargo, Meta ya se ha visto obligada en repetidas ocasiones a revisar sus prácticas para ofrecer a los consumidores una verdadera opción con respecto al uso de sus datos personales por parte del gigante estadounidense. En las últimas semanas, la empresa ha mostrado un nuevo banner invitando a los usuarios a opinar. Desafortunadamente, una vez más, es una oportunidad perdida. Un nuevo análisis publicado ayer por nuestra federación europea, la Oficina Europea de Uniones de Consumidores (BEUC), muestra que las modificaciones realizadas siguen siendo marginales y que las principales prácticas problemáticas identificadas en versiones anteriores persisten.
El nuevo modelo implementado en enero de 2026 aún no permite a los consumidores dar su consentimiento libre, específico, informado y unívoco para la publicidad personalizada, lo que sigue siendo particularmente preocupante dada la magnitud de la recopilación de datos realizada por Meta. Además, la forma en que se presentan las opciones, así como el uso de un lenguaje no neutral, orientan claramente a los usuarios hacia la aceptación de publicidad totalmente personalizada. Estas deficiencias, según nuestros análisis, no cumplen con los requisitos de la DMA, el RGPD ni la directiva sobre prácticas comerciales desleales.
Mientras que han transcurrido dos años y medio desde la presentación de nuestra primera denuncia, Meta continúa infringiendo los derechos de los consumidores. La empresa parece estar multiplicando las maniobras destinadas a confundir a los reguladores y retrasar la conclusión de las investigaciones. Por lo tanto, solo puedo reiterar el llamamiento que hice el año pasado a las autoridades competentes: es esencial no dejarse engañar por estos estratagemas y acelerar los procedimientos para obligar a Meta a cumplir finalmente con la ley.
