Cuatro músicos robustos e inquebrantables, conocidos como AnesthesiA, ofrecieron una interpretación notable del repertorio de Metallica. La fusión con la Orquesta FILMharmonique, bajo la dirección del maestro Olivier Hébert, resultó impactante en la sala Wilfrid-Pelletier, donde los eternos “metaleros”, con dedos apuntando al cielo y asintiendo con la cabeza, vivieron con éxtasis la experiencia de escuchar himnos de rebeldía, interpretados sinfónicamente por un pilar del heavy metal.
El concepto del concierto prometía ser un éxito desde el principio. Fue un evento con entradas agotadas en cada presentación, entre 2022 y 2025. En menos de dos horas, una sucesión de composiciones reconocibles al instante cautivó al público. Un repertorio musical repleto de temas contundentes de las décadas de 1980 y 1990. La audiencia se vio absorbida por la fuerza que emanaba de la orquesta, compuesta por una treintena de músicos y el enérgico cuarteto. Era como si un terremoto melódico resonara desde el escenario hasta cada asiento. Desde una nueva interpretación del primer álbum, Kill ‘Em All (1983), que dio origen al tema Anesthesia – Pulling Teeth, hasta S&. M (1999), la experiencia orquestal original del grupo con la Orquesta Sinfónica de San Francisco, el programa estuvo cargado de energía.
El cuarteto AnesthesiA cumplió con creces las expectativas, siguiendo los pasos de sus maestros Hetfield, Ulrich y Hammett, miembros fundadores de Metallica. El cantante y guitarrista François Laverdière, cuya voz es difícil de distinguir de la de James Hetfield, transmitió entusiasmo a la multitud en cada pieza, con toda la energía y los gestos característicos del metal. El guitarrista Anthony Hadjedj elevó la experiencia con sus impecables solos, abundantes en el repertorio de Metallica. El solo de One (…And Justice for All), con su temática sobre los horrores de la guerra, resonó especialmente en estos tiempos de incertidumbre global. ¿Qué decir de dos temas icónicos del Black Album, como Nothing Else Matters y The Unforgiven? Una entrega total ante el caos circundante, sobre el cual nadie tiene control.
En la gran final, el público se puso de pie para corear Seek & Destroy (Kill ‘Em All), un cierre grandioso de más de seis minutos que encapsuló el espíritu del heavy metal: crear un mundo nuevo, libre de mediocridad y apatía. Un ideal plenamente transmitido por el concepto orquestal de AnesthesiA. Entre baladas conmovedoras y los potentes riffs del metal, quedó claro que ambos géneros están hechos para complementarse. El maestro Hébert lo demostró con pasión y alegría evidente. Al final, una orquesta jubilosa, casi juvenil, desplegó toda la potencia de su música, trascendiendo las convenciones clásicas por una noche. Al término del concierto, se expresó un sincero agradecimiento a los creadores de este proyecto, Patrick Lessard y Jonathan Bélanger, padres de dos miembros de AnesthesiA, quienes, según comentaron al público, durmieron con una sonrisa radiante tras este nuevo logro.
