La Universidad de Kyushu descubre que los impactos de meteoritos descomponen los precursores del ARN en lugar de sintetizarlo
Investigadores de la Universidad de Kyushu han logrado reproducir las condiciones extremas de un impacto de meteorito utilizando un método de “torsión de alta presión”. Este estudio, realizado por el profesor asociado Kaveh Edalati del Instituto Internacional de Energía y Neutralidad de Carbono (WPI-I2CNER), junto con Jacqueline Hidalgo-Jimenez y Thanh Tam Nguyen, revela un nuevo aspecto sobre el papel de los impactos de meteoritos en la evolución química del ARN.
El equipo de investigación ha descubierto que, en ambientes de alta presión y alto cizallamiento, el monofosfato de adenosina (AMP), un componente clave del ARN, no se polimeriza para formar cadenas de ARN. En cambio, se descompone y se reorganiza en diversos fragmentos orgánicos como adenina y ribosa fosfato. Esta descomposición y reorganización se confirmó mediante análisis exhaustivos que incluyeron difracción de rayos X, espectroscopía Raman, resonancia magnética nuclear (RMN) y análisis de masas.
Estos hallazgos sugieren que los impactos de meteoritos podrían haber desempeñado un papel más complejo en la evolución del ARN de lo que se pensaba anteriormente, no solo en la síntesis, sino también en la descomposición y reorganización de sus componentes. Esta nueva perspectiva ofrece una valiosa contribución a la comprensión de los orígenes de la vida.
El estudio investigó el impacto de los ambientes extremos generados por las colisiones de pequeños cuerpos celestes, como meteoritos y cometas, en la pre-bioquímica del ARN en la Tierra primitiva. Al replicar las condiciones de alta presión y alto cizallamiento presentes durante estos impactos utilizando la innovadora técnica de torsión de alta presión (HPT), los investigadores pudieron analizar la estabilidad y reactividad del AMP en estados secos e hidratados (10% p/p de agua), a temperatura ambiente y a su punto de ebullición (300K, 373K).
