Investigadores han desarrollado un nuevo tipo de robot microscópico que podría revolucionar la forma en que se administran los tratamientos médicos. Estos “mikrorobots”, de tamaño inferior a un grano de sal, están equipados con computadoras, motores y sensores, lo que les permite sentir, pensar y actuar de manera autónoma.
La investigación, publicada en la revista Science Robotics, sugiere que estos dispositivos podrían ser utilizados en el futuro para reparar tejidos o administrar medicamentos a áreas del cuerpo que son difíciles de alcanzar mediante cirugía tradicional. Marc Miskin, asistente profesor de ingeniería eléctrica de la Universidad de Pennsylvania, señaló que este es el primer robot diminuto capaz de estas funciones.
Aunque la tecnología aún se encuentra en sus primeras etapas de desarrollo y no está lista para su uso en humanos, los investigadores son optimistas sobre su potencial. David Blaauw, otro de los investigadores, estima que en los próximos 10 años podrían surgir aplicaciones prácticas para este tipo de robots.
La creación de estos mikrorobots presenta desafíos significativos, ya que tradicionalmente los robots a esta escala requieren control externo para funcionar. Este nuevo enfoque permite a los robots procesar información y reaccionar a los cambios en su entorno de forma independiente.
En paralelo, científicos del Instituto de Tecnología de California (Caltech) han desarrollado “bubble bots”, mikrorobots en forma de burbuja diseñados para entregar medicamentos directamente a las células cancerosas, minimizando los efectos secundarios. Estos robots utilizan dos métodos para navegar dentro del cuerpo: navegación externa basada en imanes y otras técnicas aún en desarrollo.
Esta tecnología busca superar las limitaciones de la quimioterapia tradicional, donde los medicamentos se distribuyen por todo el cuerpo, afectando tanto a las células cancerosas como a las sanas.
