Se ha desmentido la presencia de agentes estadounidenses de control migratorio en Milán y Cortina, según fuentes oficiales.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, declaró que el presidente Donald Trump ha pedido el fin del “caos y la resistencia demócrata” en Minneapolis. Trump considera la muerte de un enfermero a manos de la policía federal en Minneapolis como una “tragedia”, pero atribuye el suceso a la “resistencia deliberada y hostil” de los demócratas. El mandatario estadounidense, según Leavitt, “no desea ver a personas heridas o muertas en las calles”, pero exige “el fin de la resistencia y el caos” en relación con su política de deportación de inmigrantes.
El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, expresó su sorpresa ante la postura del ministro Piantedosi, quien inicialmente señaló un problema para luego minimizar la situación. Sala enfatizó que no desea la presencia de este “cuerpo de policía privada” en la ciudad. Según el alcalde, ICE actúa “en total ilegalidad, incluso llegando a matar”, y que sus agentes ingresan a domicilios sin orden judicial, firmando ellos mismos las autorizaciones necesarias. Sala considera que estas prácticas son “totalmente incompatibles” con la gestión de la seguridad en Milán.
Sala reconoció que parece haber una retractación en curso, pero reiteró su incompatibilidad con el modelo de seguridad que se aplica en la ciudad. Azione ha lanzado una petición contra la llegada de agentes de ICE, la cual cuenta con el apoyo del alcalde milanés. “Si hay que firmar, firmo. Hágase escuchar nuestra voz”, afirmó Sala, expresando su esperanza de que los agentes no crucen las fronteras italianas.
Por otro lado, se informó que Donald Trump delineó un plan para restablecer el orden en una conversación telefónica con el gobernador de Minnesota, Tim Walz. Leavitt explicó que Walz y el alcalde de Minneapolis implementarán las medidas necesarias, eliminando la necesidad de agentes federales de ICE y del Border Patrol.
