El miércoles 25 de febrero de 2026, el patio de la Freiherr-vom-Stein-Realschule se transformará en un nuevo espacio de aprendizaje y convivencia. Estudiantes de quinto a octavo grado plantarán 360 árboles y arbustos jóvenes para crear un mini-bosque en las instalaciones escolares. “¡Estoy muy emocionado de plantar mi propio árbol!”, expresó una alumna, reflejando la anticipación por el día de plantación.
Este proyecto integra la adaptación al cambio climático con la educación: el denso mini-bosque servirá en el futuro como un aula al aire libre, un “aula verde”, al tiempo que contribuye a mejorar la refrigeración, la retención de agua y la biodiversidad en el entorno escolar.
“Para los estudiantes, este es un proyecto de aprendizaje con un impacto real”, afirmó Jochen Kral, responsable de Medio Ambiente. “Participan activamente en cómo más áreas verdes en los terrenos escolares pueden contribuir a la adaptación al cambio climático en la ciudad.”
La jornada de plantación fue precedida por una preparación exhaustiva. Las clases involucradas realizaron análisis de suelo e identificaron la flora autóctona en el bosque de Grafenberg. Los resultados se incorporaron a la planificación y al esquema de plantación. El mini-bosque se convertirá en un laboratorio real donde la observación, la documentación y la investigación serán posibles a largo plazo.
La Freiherr-vom-Stein-Realschule participa activamente en la red Bildung für nachhaltige Entwicklung (BNE) de Düsseldorf, que apoya a las escuelas en la integración permanente de la sostenibilidad en la enseñanza y la vida escolar, ofreciendo asesoramiento, cooperación e impulsos especializados para la implementación de proyectos concretos.
La directora de la escuela, Sünke Rieken, destacó: “Nuestra escuela se concibe como un lugar de aprendizaje para el futuro. El mini-bosque es un aula viva que fortalecerá la conexión de nuestros alumnos con la naturaleza y les permitirá un aprendizaje práctico.”
“El entusiasmo de los estudiantes demuestra el potencial del aprendizaje basado en la acción”, señaló Nadine Munkler, responsable del huerto escolar en la Freiherr-vom-Stein-Realschule. Junto con su grupo de trabajo, apoyará la plantación en el lugar y aportará su experiencia. Alrededor de 40 estudiantes trabajarán en equipos en sus respectivas secciones durante el día de plantación, con la participación activa de diez educadores.
La administración municipal acompaña de cerca el proyecto. Stefan Ferber, jefe del Departamento de Protección Ambiental y del Consumidor, comentó: “Este proyecto ejemplifica cómo las escuelas pueden no solo enseñar la educación para el desarrollo sostenible, sino también vivirla. Al mismo tiempo, contribuye a la cada vez más importante adaptación al cambio climático.”
Este proyecto representa un paso significativo para acercar la escuela a la naturaleza y una experiencia perdurable para los estudiantes. Plantar un árbol, según se indica, cambia la perspectiva de su crecimiento.
Información adicional:
Entre las 360 plantas que componen el mini-bosque de 100 metros cuadrados se incluyen árboles de gran crecimiento como arce puntiagudo, roble sésil y fresno, árboles más pequeños como arce de campo y haya común, arbustos y plantas trepadoras como boj, cornel y hiedra, así como plantas herbáceas y hierbas como violeta de bosque, hierba de San Juan y ajo de oso. Se plantarán entre tres y cuatro plantas por metro cuadrado, con una altura de hasta 50 centímetros.
Para más información sobre la red Bildung für nachhaltige Entwicklung de Düsseldorf, visite www.duesseldorf.de/bne.
Las fotos para descargar y su uso editorial están disponibles en https://duesseldorf.canto.de/b/VTT4F.
