Investigadores de dos universidades de West Yorkshire, en el Reino Unido, están liderando un estudio para encontrar formas de ralentizar la progresión de la miopía, un problema de visión cada vez más común a nivel mundial.
El equipo de la Universidad de Bradford y la Universidad de Huddersfield está investigando cómo el uso de lentes de contacto en personas de entre 20 y 30 años puede ayudar a retrasar el desarrollo de la miopía. Se espera que los resultados de este estudio contribuyan a futuros tratamientos, especialmente considerando que se prevé que la tasa de miopía alcance el 50% a nivel mundial para 2050, un aumento significativo con respecto al 34% actual.
Según el profesor Edward Mallen, de la Universidad de Bradford, controlar la miopía es crucial, ya que los ojos miopes son más susceptibles a enfermedades como la degeneración macular y otras afecciones. “Intentar controlar esto es realmente importante”, afirmó.
La miopía es una condición ocular común que dificulta la visión clara de objetos distantes y generalmente se corrige con gafas o lentes de contacto. Sin embargo, el profesor Mallen enfatiza que la miopía no se limita a la necesidad de corrección visual. “Junto con la miopía, surgen otros posibles problemas de salud ocular. Se trata de ralentizar la progresión de la miopía”, explicó.
“Podemos corregir la miopía con gafas y lentes de contacto, algo que hemos estado haciendo durante mucho tiempo. Ahora, contamos con productos excelentes que no solo corrigen la visión, sino que también pueden disminuir la velocidad a la que progresa la miopía”, añadió.
El estudio realizará un seguimiento de los participantes que utilicen gafas o lentes de contacto para evaluar los cambios en la graduación y otros factores físicos del ojo a lo largo del tiempo.
