El centro de Montreal servirá como un “laboratorio” para que la ciudad pruebe nuevas formas de planificar las obras de construcción. La iniciativa se centrará en identificar métodos para minimizar las interrupciones y optimizar la gestión de los proyectos en el corazón de la metrópoli.
Esta fase de pruebas permitirá a las autoridades municipales experimentar con diferentes estrategias para la planificación de obras, con el objetivo de reducir al mínimo el impacto en la vida cotidiana de los residentes y las actividades comerciales del centro de la ciudad.
Aunque no se especifican los detalles de las nuevas metodologías, la ciudad busca innovar en la gestión de obras para hacerlas más eficientes y menos disruptivas.
