Un reciente incidente en Krabi, Tailandia, donde una influencer de belleza fue rodeada y mordida en la pantorrilla por macacos en un sendero costero popular, ha reabierto el debate sobre los riesgos de las interacciones cercanas con la fauna silvestre promovidas entre los turistas.
El suceso tuvo lugar después de que un macaco bebé subiera a la cabeza de la influencer, lo que provocó que varios macacos más grandes se abalanzaran sobre ella, uno de los cuales se aferró a su pierna y la mordió antes de alejarse.
Julia Beautx, la influencer afectada, recibió atención médica en un hospital, donde se le administraron vacunas y antibióticos. La historia, que inicialmente compartió en un podcast y en sus redes sociales, ha sido ampliamente difundida por diversos medios, incluyendo publicaciones australianos e internacionales.
El riesgo aumenta en zonas donde la fauna silvestre está habituada a los turistas
Informes locales indican que incidentes con macacos se repiten en puntos turísticos del sur de Tailandia, como Monkey Beach en Phi Phi y alrededores de Phuket, donde los macacos están muy acostumbrados a la presencia humana.
Las autoridades locales advierten sobre picos periódicos de mordeduras durante las temporadas altas de vacaciones, lo que subraya el comportamiento impredecible de los animales salvajes, incluso en entornos turísticos familiares.
Los expertos en salud pública enfatizan que las mordeduras de animales en regiones donde la rabia es endémica requieren atención urgente, y que la exposición a primates no humanos presenta consideraciones específicas en materia de enfermedades infecciosas para los viajeros.
Llamamiento a una mayor cobertura de seguros de viaje y a la educación del viajero
A raíz de este incidente, World Animal Protection Australia ha instado a las aseguradoras a reevaluar cómo se tratan los encuentros deliberados con la fauna silvestre en el diseño de las pólizas y a garantizar que los viajeros estén informados sobre los posibles peligros de interactuar con animales salvajes.
Este encuentro aterrador nos recuerda que los animales salvajes, ya sea en libertad o en cautiverio, pueden ser extremadamente impredecibles.
Dado el peligro que implica interactuar con la fauna silvestre, las aseguradoras de viaje deben considerar seriamente si es necesaria una cobertura adicional específica para los encuentros deliberados con animales.
Los viajes a lugares con alta concentración de monos o experiencias como el baño con elefantes deberían cubrirse de la misma manera que los turistas pagan por otras actividades de riesgo, como el esquí o el buceo.
Las aseguradoras y las empresas de viajes deberían educar a los viajeros sobre los posibles daños de las interacciones con la fauna silvestre, para reducir estos incidentes en el futuro.
Por qué esto es importante para los asegurados y la industria
A medida que las experiencias relacionadas con la fauna silvestre siguen siendo un atractivo en los itinerarios del sudeste asiático, las aseguradoras se enfrentan a una creciente presión para aclarar si las actividades de contacto cercano con animales están cubiertas por las pólizas estándar o requieren primas y divulgaciones adicionales, de forma similar a los deportes de aventura.
El sector turístico también se enfrenta a la expectativa de mejorar la comunicación de riesgos antes y durante el viaje, para que los viajeros comprendan que la proximidad a los animales salvajes es inherentemente arriesgada, independientemente de la frecuencia con la que estas experiencias aparezcan en las redes sociales o en los folletos turísticos.
Hasta que se implementen estos cambios, recomendamos a los turistas que investiguen cuidadosamente los destinos, eviten el contacto directo con la fauna silvestre y elijan operadores turísticos que prioricen prácticas responsables y éticas.
