Corentin Moutet, cabeza de serie número 32, selló su victoria en la primera ronda del Abierto de Australia el domingo ante Tristan Schoolkate con un inusual saque por debajo que sorprendió a su rival, quien envió su respuesta fuera de los límites de la cancha.
A pesar de los abucheos del público en la Kia Arena, Moutet no se inmutó y declaró posteriormente que hizo lo necesario para completar el triunfo con un marcador de 6-4, 7-6 (1) y 6-3.
El tenista francés explicó que la elección del saque fue más un acto instintivo que una estrategia planeada. “Lo hice porque pensé que podría ganar el punto… y lo gané. Por supuesto, sin falta de respeto”, comentó Moutet.
Si bien el saque por debajo es legal, su uso es poco común en los niveles más altos del tenis, especialmente en puntos de partido. El golpe descolocó por completo a Schoolkate.
“Decidí hacerlo, pensé que era la mejor opción en ese momento”, añadió el jugador de 26 años.
Moutet también tuvo que superar problemas físicos durante el partido, solicitando un tiempo médico en el tercer set debido a molestias en una pierna. El tenista francés aclaró que se trataba de un problema más general, resultado de una combinación de malestar, dolores y falta de sueño en los días previos.
“Todos tenemos algún tipo de dolor que debemos afrontar a diario”, afirmó. “Estoy contento de haberlo superado, estoy orgulloso de mí mismo. No fue fácil, obviamente, es el primer partido del año y siempre es difícil”.
El mejor resultado de Moutet en 26 torneos de Grand Slam hasta la fecha fue llegar a las semifinales del Abierto de Francia 2024. En Australia, su mejor desempeño fue alcanzar la tercera ronda el año pasado.
Si Moutet avanza a la siguiente ronda y Carlos Alcaraz, el primer cabeza de serie, hace lo propio, ambos tenistas podrían enfrentarse en la tercera ronda en Melbourne Park.
El francés se mostró confiado en su capacidad para superar los problemas que lo afectaron en la primera ronda y afrontar con éxito su próximo compromiso. “Lo más importante es superarlo y afrontarlo de la mejor manera”, concluyó Moutet, “y dejarlo atrás”.
AP
