Más de medio millón de personas han sido afectadas por las inundaciones desencadenadas por las fuertes lluvias en las primeras semanas del año en Mozambique, según informó Paola Emerson, jefa de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en el país, a periodistas en Ginebra.
“Las cifras siguen aumentando a medida que las inundaciones se extienden y las represas continúan liberando agua para evitar su ruptura”, advirtió Emerson.
Las provincias más afectadas son Gaza, Maputo y Sofala. La situación es particularmente grave en la provincia de Gaza, donde el 90 por ciento de la población vive en viviendas de adobe, estructuras de tierra que, según Emerson, “básicamente se deshacen después de unos pocos días de lluvia”.
‘Casas que se derriten’ y graves daños a la infraestructura
Desde Xai-Xai, la capital de Gaza, Emerson destacó el impacto devastador de las lluvias en las viviendas. Además, las instalaciones de salud, las carreteras y la infraestructura crítica también se han visto gravemente afectadas. Se estima que unos 5.000 kilómetros de carreteras en nueve provincias han sufrido daños, incluyendo la principal vía que conecta la capital, Maputo, con el resto del país, que actualmente es inaccesible, interrumpiendo significativamente las cadenas de suministro.
Las represas continúan liberando grandes volúmenes de agua, incluso después de que las lluvias hayan disminuido. “Desde una sola represa, se están descargando hasta 10.000 metros cúbicos de agua, lo que equivale aproximadamente a 25 veces la cantidad de agua que podría contener esta sala de prensa, cada segundo”, explicó Emerson a los periodistas.
“Es difícil imaginar la fuerza de esta agua y el impacto que tiene en las personas y la infraestructura”, enfatizó.
Emergencia nacional y riesgos adicionales
El Gobierno de Mozambique ha declarado el estado de emergencia y ha establecido un centro de operaciones de emergencia en la provincia de Gaza. Xai-Xai, ubicada cerca del río Limpopo, ha sido inundada, lo que ha provocado evacuaciones. Las autoridades han emitido alertas para el centro de Xai-Xai, “incluyendo advertencias sobre el riesgo de cocodrilos en las zonas inundadas”.
“Los niveles de los ríos están aumentando y alcanzando áreas urbanas o densamente pobladas”, señaló Emerson. “Los cocodrilos que habitan en el río Limpopo… son capaces de adentrarse en áreas urbanas o pobladas que ahora están sumergidas bajo el agua.”
Guy Taylor, jefe de Comunicación del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) en Mozambique, advirtió desde Xai-Xai que las inundaciones están “transformando el agua insalubre, los brotes de enfermedades y la desnutrición en una amenaza mortal para los niños”.
Una combinación letal y la amenaza de un doble desastre
La combinación de enfermedades transmitidas por el agua y la desnutrición “puede ser a menudo letal”, afirmó Taylor, destacando que incluso antes de las inundaciones, cuatro de cada diez niños en Mozambique sufrían desnutrición crónica. “Esta nueva interrupción del suministro de alimentos, los servicios de salud y las prácticas de cuidado amenaza con empujar a los niños más vulnerables a una espiral peligrosa”, insistió.
Taylor añadió que Mozambique está entrando ahora en su temporada anual de ciclones, lo que crea el riesgo de una doble crisis. “Podemos prevenir enfermedades, muertes y pérdidas irreversibles para los niños, pero debemos actuar rápido”, dijo.
El portavoz de UNICEF describió a Mozambique como “un país de niños y jóvenes”, con una edad promedio de 17 años. “Cuando las inundaciones y los ciclones golpean, como lo han hecho repetidamente y con una frecuencia creciente en los últimos años, son los más jóvenes y los niños quienes sufren más”, concluyó.
