Giovanni Sala, de 34 años, falleció el 20 de agosto de 2023 frente a la sede de Sky en Rogoredo, Milán. Según la investigación, sufrió una presión continua en el tórax durante más de cinco minutos.
Un informe forense, presentado ante el tribunal durante el juicio contra dos vigilantes de Italpol, de 46 y 64 años, acusados de homicidio involuntario, indica que incluso cuatro minutos de presión en posición prona pueden provocar una disminución significativa de los parámetros respiratorios en una persona sana y sin alteraciones.
La evidencia en video
Un video presentado en el juicio muestra cómo la rodilla de uno de los vigilantes presionaba la espalda de Giovanni, inmovilizándolo hasta que dejó de respirar. El último movimiento de su cabeza se registró a las 12:48.
Aproximadamente cincuenta minutos antes, Giovanni, en un estado de agitación (los análisis toxicológicos revelaron la presencia de cannabinoides y altos niveles de cocaína, hasta tres veces la dosis sintomática), se acercaba repetidamente a la entrada de Sky, colapsando varias veces y corriendo el riesgo de ser atropellado. Los guardias lo inmovilizaron entre el bordillo y la carretera. Giovanni se tocó el pecho en varias ocasiones antes de quedar completamente inmóvil. Falleció debido a un paro cardíaco bajo la presión ejercida. Los paramédicos intentaron reanimarlo sin éxito.
El médico forense Michelangelo Bruno Casali, testigo de la fiscalía Alessandro Gobbis, testificó que el paro cardíaco fue provocado por tres factores: una intoxicación aguda por cocaína, una isquemia miocárdica que se habría producido horas antes del incidente, y una hipoventilación pulmonar directamente relacionada con las maniobras de contención física.
El debate central
Según el profesor Casali, las maniobras de los vigilantes no habrían tenido el mismo efecto en una persona sin intoxicación aguda, pero la forma y la duración de la intervención sí influyeron en el desenlace fatal. Se trata de un punto técnico y delicado.
Las investigaciones revelaron que Giovanni tenía problemas de adicción y fragilidad. El análisis capilar demostró un consumo excesivo de cocaína en los últimos tres meses de vida, así como una dependencia de heroína y cannabinoides. Sin embargo, según los médicos que realizaron la autopsia, estas adicciones no fueron la causa principal de su muerte.
La acusación
La fiscalía argumenta que los vigilantes actuaron con violencia innecesaria y prevaricación, cuando no existía una amenaza real para personas o propiedades. La próxima audiencia está programada para el 19 de febrero, donde se escucharán a otros peritos. “Quiero justicia, mi hijo se la merece”, declaró la madre de Giovanni, visiblemente afectada, a la salida del tribunal.
