La participación de Irán en la Copa del Mundo de este año, que se disputará en Estados Unidos, Canadá y México, está en duda tras los recientes acontecimientos. Según varios medios, Mehdi Taj, presidente de la Federación Iraní de Fútbol, expresó al portal deportivo Varzesh3 que “lo cierto es que, después de estos ataques, es difícil imaginar la Copa del Mundo con esperanza“.
Irán se encuentra en el Grupo G junto a Bélgica, Nueva Zelanda y Egipto, y tiene programados sus partidos en territorio estadounidense. Deberán enfrentarse a Nueva Zelanda y a los Diablos Rojos en Los Ángeles los días 15 y 21 de junio, respectivamente, y a Egipto en Seattle el 26 de junio.
El secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, declaró el sábado a la prensa que la situación está siendo monitoreada de cerca, añadiendo que “es demasiado pronto para pronunciarse, pero seguiremos de cerca la evolución de la situación mundial que podría afectar al torneo“.
