La palabra clave es “imprevisibilidad”. Así se preparan los expertos en seguridad y los líderes de todo el mundo para reunirse este fin de semana en Múnich, donde ofrecerán discursos, mantendrán conversaciones privadas y debatirán sobre asuntos internacionales. Los europeos son conscientes de que deben esperar cualquier escenario, ya que las alianzas y los consensos se encuentran en una situación delicada.
Aún está fresco en la memoria de los europeos la Conferencia de Seguridad de Múnich del año pasado, que tuvo lugar entre la toma de posesión de Donald Trump, el 20 de enero, y las elecciones federales alemanas, el 23 de febrero. En este importante foro global, el vicepresidente de los Estados Unidos, J.D. Vance, criticó lo que considera una supresión de las libertades y las democracias europeas.
Vance enfatizó que una de sus mayores preocupaciones con respecto a Europa no radica en las amenazas externas, sino en la que “proviene del interior”, específicamente lo que percibe como un “retroceso” en la libertad de expresión. Criticó la tendencia a cerrar redes sociales al detectar contenido de odio o acciones policiales contra la misoginia en línea. Siguiendo la línea del libertarianismo en las redes sociales y otras plataformas, Vance criticó insistentemente la anulación de los resultados de las elecciones presidenciales en Rumanía, minimizando la interferencia rusa en procesos electorales extranjeros, lo que motivó la decisión del Tribunal Constitucional rumano.
