En 2026, la elección entre una tasa fija y una tasa variable se presenta en un contexto de relativa estabilidad. El Banco Central Europeo (BCE) ha confirmado recientemente el mantenimiento de sus tipos de interés, situando el tipo de depósito en el 2%, el tipo de refinanciación principal en el 2,15% y el tipo marginal en el 2,4%.
Este escenario se caracteriza por la expectativa, superando la fase de emergencia anterior. La principal consideración para las familias no radica en las futuras decisiones del BCE, sino en el nivel de riesgo que están dispuestas a asumir en relación con las cuotas de sus hipotecas.
