Madrid, España – El tenista Rafael Nadal recibió este miércoles un doctorado honoris causa de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM), en reconocimiento a su trayectoria y ejemplo dentro y fuera de las canchas.
El 22 veces campeón de Grand Slam fue reconocido por la universidad, recibiendo unánime aprobación del mundo académico. Nadal expresó su gratitud durante un discurso en la institución.
“En el deporte de élite, como en la ingeniería o cualquier disciplina científica, el talento es importante, pero nunca es suficiente por sí solo”, afirmó Nadal, cuya propuesta de reconocimiento provino de la Facultad de Actividad Física y Ciencias del Deporte. “Detrás de cada logro siempre hay un largo proceso de preparación, análisis, trabajo constante y mejora continua. Valores como la disciplina, la búsqueda de la excelencia, el trabajo en equipo y el compromiso están estrechamente relacionados con lo que experimentamos en el deporte profesional.”
“A lo largo de mi carrera he recibido varios honores, pero los del mundo académico tienen un significado especial, ya que representan el respeto de una institución dedicada al conocimiento, la educación y el progreso de la sociedad”, añadió.
Nadal destacó la importancia del trabajo duro, la mejora diaria y la determinación para aprender incluso en los momentos más difíciles. Subrayó que esta mentalidad le ha permitido alcanzar la excelencia deportiva sin abandonar los valores más respetados.
“Tener objetivos a corto, medio y largo plazo es esencial. Para lograrlos, hay que despertarse cada día con entusiasmo y la determinación de dar lo mejor de uno mismo”, declaró Nadal, quien ya había sido galardonado por la Universidad Europea de Madrid (2015) y la Universidad de Salamanca (2025). “En el camino, todos enfrentan momentos difíciles. Precisamente en esos momentos es más importante mantener una actitud positiva y seguir trabajando, a menudo sin resultados inmediatos. Es en ese trabajo constante donde, casi sin darnos cuenta, comienza la mejora.”
El ex número 1 del ranking ATP animó a los presentes a mantener los pies en la tierra, a considerar el éxito como una parte más del camino y a valorar la sencillez por encima de todo.
“El éxito, por su parte, puede ser engañoso. Es esencial mantener siempre la humildad y la autocrítica. El éxito es fugaz y no debe distraer del trabajo”, enfatizó Nadal. “Es vital escuchar a tu equipo, aceptar los errores y seguir mejorando. Incluso en los momentos de mayor éxito, siempre hay margen de mejora.”
“En definitiva, alcanzar tus objetivos requiere tiempo, perseverancia, ajustes continuos y un compromiso sostenido a lo largo de los años. El éxito no llega rápido ni por casualidad. Desde que era un niño en Mallorca, aprendí que el progreso no viene de grandes cambios, sino de pequeñas mejoras diarias; golpeando la pelota un poco mejor, entendiendo más el juego, aprendiendo de cada victoria y cada derrota”, concluyó, dejando un mensaje final para los estudiantes: “A los estudiantes, les diría que confíen en su talento, pero sobre todo en su capacidad de trabajo. Aprovechen cada oportunidad, no tengan miedo de cometer errores y siempre mantengan la perseverancia y la humildad. Tienen la capacidad de marcar la diferencia.”
