La NASA planea realizar, tan pronto como el 31 de enero hora de Estados Unidos, una prueba de simulación de carga de combustible para el cohete Space Launch System (SLS) que se utilizará en la misión Artemis 2, de vuelo tripulado alrededor de la Luna. La prueba verificará de principio a fin la inyección de combustible, los procedimientos de cuenta regresiva y las operaciones seguras de purga de combustible, en condiciones muy similares a las de un lanzamiento real.
Durante la prueba, se inyectarán más de 2,65 millones de litros de hidrógeno líquido y oxígeno líquido a lo largo de aproximadamente dos días. Se simularán múltiples cuentas regresivas de los últimos 10 minutos, incluyendo operaciones con paradas y reanudaciones, para verificar que los procedimientos del cohete y del equipo en tierra puedan resistir un lanzamiento real.
Las principales tareas de mantenimiento, como la carga de combustible de hidracina en los propulsores auxiliares del SLS, la revisión de los motores principales y las pruebas de presurización de los tanques del sistema de propulsión de la nave espacial, ya se han completado, y el vehículo está listo para la prueba de combustible. También se están realizando ajustes al sistema de control ambiental y una inspección de calidad del agua dentro de la cápsula Orion, como medida de precaución contra las bajas temperaturas debido a una ola de frío.
Después de una simulación exitosa, se espera pasar a la verificación técnica final de las fechas de lanzamiento candidatas en febrero. Los cuatro miembros de la tripulación han estado en cuarentena en Houston desde el 23 de enero, enfocados en el control de la salud y la preparación para el lanzamiento.
