El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha asegurado que el actual cese al fuego con Irán no representa el “fin de la guerra”, subrayando que Israel continuará sus acciones hasta que se alcancen todos los objetivos establecidos.
En declaraciones recientes, Netanyahu manifestó que el país está preparado para “regresar a la batalla en cualquier momento”, utilizando la expresión de mantener el “dedo en el gatillo” para enfatizar la disposición de Israel de reanudar las hostilidades si fuera necesario.
Esta postura se produce en medio de tensiones diplomáticas, ya que mientras Israel parece apuntar a un conflicto más prolongado, Donald Trump ha exigido la concreción de un acuerdo.
No obstante, la estrategia del mandatario ha generado fuertes reacciones internas. La oposición israelí ha calificado la situación como un “desastre estratégico”. Asimismo, se ha reportado que pocos israelíes creen en las metas fijadas por Netanyahu, quien ya había declarado una victoria sobre Irán en junio del año pasado.
