Nicolás Barros Schelotto, un mediocampista zurdo de 19 años, se consolida como una de las grandes atracciones de Gimnasia. El hijo del ídolo Guillermo Barros Schelotto, demostró su personalidad y talento en el debut del Lobo en el torneo Apertura, con un espectacular gol de tiro de esquina que selló la victoria por 2-1 ante Racing en el Estadio del Bosque.
El partido, de alta exigencia ante un rival como Racing –finalista del Clausura pasado–, vio a Gimnasia imponerse gracias a la creatividad del joven Barros Schelotto. A los 9 minutos, tras un córner, el mediocampista ejecutó una magistral trayectoria que superó al arquero Facundo Cambeses, figura habitual en las convocatorias de Lionel Scaloni.
Además de Barros Schelotto, otro jugador destacado fue Nacho Fernández, aportando experiencia y solidez al mediocampo platense. Los otros goles del partido fueron obra de Franco Torres y Tomás Conechny, ambos en favor de Gimnasia.
El debut de Barros Schelotto en la Primera División se produjo ante Estudiantes, aunque el resultado no fue favorable para el Lobo (2-0). Posteriormente, fue titular en la victoria contra River (1-0), un partido que incluyó la atajada de Insfrán a un penal de Miguel Borja. En un encuentro especial, se midió a su padre, Guillermo, en un partido que Gimnasia ganó 2-0 a Vélez, llevando la camiseta número 17 y generando emociones encontradas.
Previo a ese encuentro, Nicolás había expresado: “Es un partido muy especial por enfrentar a mi papá. Nunca lo imaginé”. También destacó la importancia de haber logrado el objetivo de evitar el descenso y la alegría por la victoria ante River.
Visiblemente emocionado tras el partido contra Vélez, Barros Schelotto declaró: “Hicimos un partidazo, como con River. Demostramos que estamos a la altura de competir para este club. Ahora queremos meternos entre los 8 mejores. Es una felicidad inmensa jugar en esta cancha… Fue un triunfo soñado. Jugar en esta cancha y para este club. Con mi familia, con viejo del otro lado… pero estuvo también presente. Faltó mi abuelo, sólo faltó él. Pero desde el cielo me está apoyando”. También reconoció que hablaría con su padre, anticipando que Guillermo estaría “caliente” por la derrota, pero celebrando la victoria de su equipo.
Su crecimiento ha sido constante, y su actuación en el inicio del Apertura confirma su potencial. Barros Schelotto, el “hijo pródigo”, ha generado entusiasmo en la afición, que incluso se emocionó hasta las lágrimas ante su talento. El gol de tiro de esquina fue el octavo olímpico de Gimnasia en la historia de la Primera División, el anterior convertido por Matías García en 2019 ante Newell’s.
Las incorporaciones de Gimnasia en el mercado de pases fueron Bautista Barros Schelotto, Guillermo Enrique, Alexis Steimbach, Francisco Vergara, Ignacio Fernández, Ignacio Miramón, Renzo Giampaoli y Agustín Auzmendi. Por otro lado, se desvinculan Nicolás Garayalde, Alejandro Piedrahita, Santino Primante, Bautista Merlini, Luis Ingolotti, Norberto Briasco, Alan Sosa, Jan Hurtado, Juan de Dios Pintado y Gastón Suso.
El entrenador Fernando Zaniratto, quien asumió el cargo a fines de 2025, ha destacado el caso particular de Barros Schelotto, advirtiendo que, a pesar de su crecimiento constante, es importante no perder de vista que sigue siendo un jugador joven y que podría experimentar un bajón en su rendimiento. Zaniratto lo considera uno de sus protegidos, resaltando su personalidad, carácter y la clara influencia de su padre en su juego.
Tras el partido, el joven goleador expresó su ilusión: “Siempre busco el centro cerrado, que sea un quilombo para el arquero. Lo busco, la verdad. Es el primer gol, en este estadio y de la manera que se dio”. Además, reveló su deseo de llevar la camiseta número 10, un homenaje al cumpleaños de su madre.
El último gol olímpico en el fútbol argentino fue obra de Ángel Di María, jugando para Rosario Central frente a Boca en septiembre pasado.
