Durante la reciente presentación de Nintendo Direct dedicada a títulos de desarrolladores externos, se mostraron varios juegos orientados a un público adulto, con contenido que incluye combate y violencia. Para mantener una audiencia general y evitar una clasificación para mayores, Nintendo optó por presentar estos juegos con nuevas secuencias de juego que omitían las escenas más explícitas.
Los jugadores notaron esta estrategia en los avances de Indiana Jones y Resident Evil 9, donde los personajes no apuntaban a los enemigos o se evitaba mostrar sangre. Rápidamente, las redes sociales se llenaron de comentarios y burlas dirigidas a Nintendo, a pesar de su interés en atraer a un público más amplio, incluyendo adultos, con la Switch 2. La compañía parece mantener una política de contenido más familiar.


