Nintendo y Sony se enfrentan a un escrutinio sobre cómo el aumento de los precios de las memorias chip, impulsado por la creciente demanda de inteligencia artificial, ha afectado a sus consolas de videojuegos.
La situación plantea interrogantes sobre la rentabilidad de ambas compañías y su capacidad para mantener los precios de sus productos finales en un mercado cada vez más competitivo. El incremento en el costo de los componentes esenciales, como las memorias, podría traducirse en un aumento de precios para los consumidores o en una reducción de márgenes para los fabricantes.
La demanda de chips de memoria se ha disparado debido al auge de la inteligencia artificial, que requiere grandes cantidades de memoria para procesar y almacenar datos. Esta demanda ha superado la oferta, lo que ha provocado un aumento significativo de los precios. Las empresas tecnológicas, incluyendo Nintendo y Sony, están evaluando estrategias para mitigar el impacto de esta situación en sus operaciones y productos.
