La incertidumbre sobre la pureza y las sustancias con las que se corta la heroína callejera representa un grave riesgo para los consumidores, según expertos. “Es imposible saber qué tan pura es la dosis que se compra, o con qué se ha adulterado”, señaló Treasure, un especialista en el tema.
La preocupación aumenta ante el rápido incremento de muertes relacionadas con los nitazenos en el Reino Unido, superando a las registradas en otros países europeos y en Canadá, de acuerdo con la Comisión Global de Políticas de Drogas.
En Cumbria, aproximadamente un tercio de las personas en tratamiento estructurado son adictas a opiáceos, y una cuarta parte de los pacientes en The Well, un centro de apoyo, buscan ayuda específicamente por el consumo de opiáceos. The Well ha implementado un sistema de alertas para identificar y comunicar la circulación de lotes de drogas adulteradas con nitazenos, conocidos como “lotes calientes”.
“Las alertas están funcionando, pero es crucial transmitir el mensaje a quienes consumen heroína sobre cómo reducir los daños asociados a su consumo”, añadió Treasure.
La Agencia Nacional del Crimen (NCA) del Reino Unido sospecha que los nitazenos se introducen en el país en pequeñas cantidades a través del correo postal. Ante esta situación, el gobierno ha declarado que reforzará sus sistemas de vigilancia y alerta temprana para informar a la población sobre la aparición de nuevas drogas.
