«Las medidas como el doble factor de autenticación y la biometría ayudan a proteger el acceso, pero no sustituyen los mecanismos diseñados para detectar manipulaciones en la propia aplicación». Así lo advierte Mario Barrera, director comercial de Nubatech, ante una nueva amenaza que pone en jaque la seguridad financiera.
Un nuevo tipo de fraude cibernético amenaza las aplicaciones bancarias. La modalidad evade contraseñas y datos biométricos mediante la alteración directa del código de software y la inserción de programas maliciosos que operan sin que el usuario lo note, según advirtió la empresa especializada en seguridad digital Nubatech.
Proteger un teléfono celular con contraseñas, códigos de verificación de doble factor y reconocimiento facial ya no garantiza la seguridad absoluta frente a los ciberdelincuentes. Las aplicaciones financieras son ahora blanco de ataques capaces de evadir mecanismos de protección tradicionales, acceder a información sensible y alterar las funciones operativas de las plataformas.
Vulneración interna sin descargas adicionales ni enlaces trampa
A diferencia del phishing tradicional, este tipo de fraude no requiere que la víctima descargue aplicaciones adicionales ni haga clic en enlaces maliciosos. Los atacantes explotan vulnerabilidades directamente en las plataformas legítimas o distribuyen versiones manipuladas que imitan a una institución financiera oficial.
Mario Barrera, director comercial de Nubatech, explicó que los atacantes pueden insertar código malicioso para eludir los controles de seguridad, robar credenciales de acceso o modificar procesos críticos como transferencias y pagos automáticos. El especialista señaló que las barreras actuales protegen el acceso inicial, pero carecen de defensas específicas contra la manipulación interna del código.
Instrumentación y depuración como armas de ataque
Para examinar el funcionamiento de una aplicación instalada en un dispositivo móvil, los ciberdelincuentes aprovechan tecnologías de instrumentación y depuración como Frida, Objection, Xposed y LSPosed.
Aunque estas herramientas cumplen propósitos legítimos en tareas de desarrollo y pruebas técnicas, los hackers las utilizan para insertar códigos y alterar funciones según las vulnerabilidades del sistema operativo y del software bancario.
Capas de defensa imprescindibles para la banca móvil
Ante este escenario, Nubatech indicó que las aplicaciones financieras necesitan múltiples capas de defensa para mitigar los riesgos. Entre las herramientas de ciberseguridad recomendadas figuran la verificación de integridad para comprobar si el software fue modificado, mecanismos anti-debug para detectar intentos de depuración, funciones anti-tampering para identificar alteraciones no autorizadas y sistemas de protección frente a herramientas de instrumentación.
Asimismo, los sistemas actuales requieren el almacenamiento seguro de claves para resguardar datos de autenticación, además de monitoreo y alertas en tiempo real capaces de identificar comportamientos irregulares y facilitar investigaciones posteriores por parte de los equipos de seguridad.
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