El gobierno de Nueva Caledonia ha establecido un “corredor sanitario” para garantizar la continuidad de la atención médica a los pacientes que reciben tratamiento en Nouméa, después de que los aeropuertos de las islas Loyauté y la isla de Pines hayan permanecido bloqueados durante tres semanas debido a protestas por el traslado del aeropuerto de Magenta a Tontouta.
Este sábado 21 de marzo, un avión de Air Calédonie aterrizó en Ouvéa para repatriar a 50 pacientes, personal médico y muestras de análisis biológico. Esta es la primera vez en tres semanas que un avión aterriza en una de las islas Loyauté. El gobierno caledonio informó que este vuelo es el primero de un “corredor sanitario aéreo” establecido entre las islas Loyauté, la isla de Pines y la Gran Tierra.
La iniciativa, desarrollada en colaboración con las provincias, autoridades tradicionales y municipios de las cuatro islas, tiene como objetivo asegurar que los pacientes que requieren atención especializada en Nouméa (quimioterapia, diálisis, atención al parto, etc.) puedan recibirla. En este primer vuelo, se transportó a una enfermera a Ouvéa y se regresaron a 50 pacientes, incluyendo a seis profesionales de la salud del equipo de la Orden de Malta, que continuarán su misión de apoyo sanitario en la provincia Norte, junto con dos cajas de muestras biológicas. Todos llegaron al aeropuerto de La Tontouta.
El gobierno ha anunciado que se organizarán más vuelos de repatriación la próxima semana para atender las necesidades identificadas. Actualmente, se han identificado 110 pacientes que esperan ser trasladados a Nouméa, así como una veintena de profesionales sanitarios que necesitan desplazarse a las islas o regresar a la Gran Tierra.
Las autoridades recalcan que este corredor sanitario no reemplaza las evacuaciones médicas de emergencia (Evasan), sino que busca garantizar el acceso a la atención médica y la continuidad de los tratamientos para toda la población, priorizando a los pacientes identificados por los equipos médicos.
Los cuatro aeropuertos de las islas Loyauté y la isla de Pines permanecen cerrados desde el 2 de marzo, fecha oficial del traslado de Air Calédonie de Magenta al aeropuerto internacional de La Tontouta. Este conflicto amenaza la viabilidad de la compañía aérea, que cuenta con pocas semanas de liquidez, y la economía de las islas, ya afectada por tres semanas de interrupción de los vuelos. La mitad del personal de Air Calédonie ha sido puesto en desempleo parcial.
