Investigadores de la Universidad Northeastern han desarrollado un método innovador para mejorar la visualización de los tejidos blandos, específicamente el cartílago, mediante el uso de rayos X.
Un nuevo enfoque en la bioingeniería
El avance consiste en la creación de un nuevo agente de contraste, desarrollado por un profesor de bioingeniería, que funciona actuando como un “imán” para el tejido blando. Esta tecnología permite obtener una calidad de imagen superior, facilitando una observación más precisa de estructuras que tradicionalmente son difíciles de capturar con este tipo de estudios.
Además de la mejora en la nitidez visual, esta técnica destaca por su eficiencia y seguridad, ya que permite alcanzar estos resultados utilizando una dosis 100 veces menor que la habitual.
