El Instituto Nacional de Vacunas ha confirmado la existencia de una nueva subvariante de COVID-19, denominada ‘Cicada’, identificada como B.A.3.2, una variante descendiente de Omicron. Esta subvariante ha sido detectada en al menos 23 países.
La denominación ‘Cicada’ se debe a su comportamiento de aparición después de un período de inactividad, similar al ciclo de vida del insecto cigarra. No obstante, se aclara que el virus no tiene relación alguna con estos insectos.
Según los informes, la variante B.A.3.2 se ha identificado en varios países, incluyendo Estados Unidos. A nivel global, su prevalencia sigue siendo baja, representando entre el 1% y el 2% del total de casos. Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) la clasifica como una Variante Bajo Monitoreo (VUM).
La OMS indica que, hasta el momento, no se ha detectado un aumento en el riesgo asociado a esta variante en comparación con otras. Sin embargo, se observa una alta tasa de mutación, por lo que se mantiene bajo vigilancia constante, sin generar alarma.
