Un nuevo estudio genético ha determinado que la población de nutrias invasoras en California tiene su origen en el centro de Oregón, lo que sugiere que estos roedores fueron reintroducidos en el estado en lugar de haber sobrevivido sin ser detectados durante décadas.
Amenaza para los ecosistemas y la infraestructura
Las nutrias, grandes roedores semiacuáticos originarios de Sudamérica, representan un peligro significativo para los ecosistemas y la infraestructura de California, ya que dañan los humedales y los cultivos al excavar túneles y alimentarse de la vegetación.
La investigación fue realizada por la Unidad de Investigación de Genética de la Vida Silvestre del Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California (CDFW), la cual logró vincular a las nutrias detectadas en el condado de Merced en 2017 con una población ubicada en el centro de Oregón.
Herramientas genéticas para el control de la especie
Para descubrir la procedencia de estos animales, los investigadores del CDFW compararon el ADN de poblaciones de nutrias a nivel mundial. A través de este proceso, desarrollaron un conjunto de datos de referencia global que permitirá rastrear las rutas de invasión y mejorar las estrategias para controlar y eliminar a estos roedores en el futuro.
Kristen Ahrens, científica de investigación del CDFW, explicó que la genética permitió precisar la fuente más probable de la población en California, proporcionando información valiosa a los gestores de tierras y de vida silvestre sobre cómo se están propagando estos animales por el paisaje.
Cabe recordar que las nutrias fueron introducidas en diversos países, incluido California, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX, impulsadas por el auge del comercio de pieles.
