Un nuevo capítulo en la disputa entre Guinea Ecuatorial y el movimiento independentista de Annobón se está dirimiendo en los tribunales españoles. Teodoro Obiang, quien ha gobernado el país africano con mano dura durante 46 años, ha presentado una demanda contra Orlando Cartagena, líder independentista, acusándolo de “brujería” y “canibalismo”. Según el documento de conciliación al que ha tenido acceso este diario, Obiang exige el pago de un millón de euros.
Cartagena, residente en Valencia y autoproclamado primer ministro annobonés en el exilio, denuncia una “persecución política” y un intento de “intimidación judicial”. La querella se basa en declaraciones realizadas por Cartagena el año pasado en una entrevista a un canal de televisión argentino, durante una gira en busca de apoyo internacional para la causa independentista de Annobón. En dicha entrevista, Cartagena afirmó: “Y además, el presidente, que es un dato muy importante, practica la brujería y come carne humana”. Añadió que “el presidente de Guinea [Ecuatorial] y su cúpula comen bebés congelados”. Estas afirmaciones se han difundido a través de las redes sociales del autoproclamado Gobierno de la República de Annobón, de Ambo Legadu, la organización que impulsa la independencia de la isla, y en la cuenta de X de Cartagena.
Los representantes de Obiang argumentan en el documento que las declaraciones sugieren que su cliente se “procura” dicho consumo, arrebatando la vida a bebés para luego congelar sus cadáveres y consumirlos, o obteniéndolos de forma ilícita. También señalan la amplia difusión de estas acusaciones en redes sociales, calificando el contenido de “morboso y perturbador”.
El abogado del presidente de Guinea Ecuatorial es Javier Gómez Bermúdez, expresidente de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y quien presidió el juicio por los atentados del 11-M de 2004. El caso ha sido admitido a trámite en el mismo juzgado de Catarroja que investiga la gestión de las recientes inundaciones en Valencia. Está previsto un acto de conciliación este miércoles, con el objetivo de alcanzar un acuerdo amistoso antes de llegar a juicio.
Para evitar el juicio, Obiang exige que Cartagena reconozca la falsedad de las acusaciones de canibalismo y de haber quitado la vida a seres humanos para su consumo. Además, solicita una disculpa pública en todas las redes sociales donde se difundieron las afirmaciones, en un plazo de 48 horas tras el acto de conciliación, y una indemnización de un millón de euros para reparar el daño a su reputación, fondos que, según Obiang, se destinarán a “mejorar la vida de los ciudadanos de Guinea Ecuatorial”, aunque no se especifican los detalles de cómo se utilizarán estos fondos.
En un comunicado, el Gobierno de la autoproclamada República de Annobón califica la querella como una “venganza de Obiang contra uno de sus principales opositores”. El grupo sostiene que la demanda es una nueva represalia contra Ambo Legadu, que ha presentado denuncias ante la justicia internacional por crímenes de lesa humanidad y violaciones de derechos humanos contra las autoridades de Guinea Ecuatorial.
Respecto a las acusaciones de canibalismo, el comunicado señala que este hecho ha sido ampliamente reportado en la prensa internacional en relación con prácticas atribuidas a la etnia fang, el grupo étnico más numeroso de Guinea Ecuatorial, e incluso a Obiang. La organización adjunta publicaciones periodísticas que recogen acusaciones de antropofagia contra el dirigente ecuatoguineano, formuladas por opositores y disidentes durante más de dos décadas. Consultado por este diario, Gómez Bermúdez declinó hacer comentarios adicionales más allá de los aspectos planteados en la querella.
Antiguas tensiones
Las tensiones tienen raíces históricas. El nombre de la isla proviene de la expedición portuguesa del 1 de enero de 1475, que la denominó Anno bom (año bueno, en portugués). A finales del siglo XVIII, Portugal cedió Annobón y otras posesiones africanas a España. En 1968, la antigua colonia se integró en Guinea Ecuatorial tras la proclamación de su independencia, a pesar de encontrarse a más de 600 kilómetros de Malabo, la ciudad más poblada del país, y de poseer una identidad étnica y una lengua propias.
Tras denunciar durante años la represión sistemática de protestas sociales, abusos de militares desplegados en la isla y una política de aislamiento deliberada por parte de las autoridades ecuatoguineanas, agravada desde que Obiang llegó al poder en 1979, Ambo Legadu declaró la independencia unilateral en 2022. El Gobierno de Guinea Ecuatorial considera Annobón parte integral de su territorio y ha iniciado procesos penales contra sus líderes, incluyendo a Cartagena, quien se exilió en España en la década de 1990 tras ser torturado, condenado a muerte y posteriormente indultado, según documentó Amnistía Internacional. Actualmente, Cartagena trabaja como carpintero en Valencia.
“Annobón no es un Estado reconocido por ningún país de la comunidad internacional, y el señor Cartagena no ostenta ni ha ostentado nunca un cargo político electo”, señala el escrito de conciliación, a pesar de que el núcleo de la disputa son las acusaciones de canibalismo. La causa independentista ha resonado en Argentina, ya que los líderes annoboneses han planteado la posibilidad de integrarse al país sudamericano, a pesar de la distancia de más de 7.500 kilómetros, argumentando que ambos territorios formaron parte del Virreinato del Río de la Plata y comparten un pasado común. “Tenemos que ser libres antes de decidir”, afirmó Cartagena en una entrevista con este diario el año pasado.
