OnePlus se enfrenta a una serie de controversias relacionadas con sus actualizaciones de software y el control que ofrece a sus usuarios. Según reportes recientes, la compañía afirma que las medidas para evitar el “downgrade” de versiones de software son temporales.
Sin embargo, la situación es más compleja. Existe la preocupación de que las actualizaciones de OnePlus puedan dejar inutilizables algunos dispositivos de forma irreversible. Además, la compañía ha cerrado definitivamente la puerta al uso de “custom ROMs” y al “rooting”, limitando la capacidad de los usuarios para personalizar sus dispositivos.
Esta decisión implica que los usuarios de OnePlus tendrán menos control sobre el hardware de sus smartphones, ya que las actualizaciones más recientes incorporan un sistema de seguridad similar al utilizado por Samsung, conocido como ARB (Anti-Rollback), que presenta un riesgo permanente de “bricking” (bloqueo total del dispositivo) si se intenta revertir a una versión anterior del software.
En resumen, los usuarios de OnePlus deben ser cautelosos con las actualizaciones, ya que podrían perder la posibilidad de personalizar sus dispositivos y, en algunos casos, incluso arriesgarse a que sus teléfonos queden inutilizables.
