La Operación Vivaldi ha permitido a las tropas ucranianas liberar 277 kilómetros cuadrados de territorio ocupado cerca del Donbás. La ofensiva utilizó meteorología adversa, guerra electrónica y asaltos coordinados con robots para degradar a la 144ª División de Fusileros Motorizados rusa.
La estrategia silenciosa del Tercer Cuerpo de Ejército
Durante meses, Kiev guardó silencio sobre los avances logrados en el frente. La ofensiva, bautizada como Operación Vivaldi en alusión a las cuatro estaciones, se desarrolló en cuatro fases orientadas a empujar a las tropas rusas más allá de las orillas del río Zherebets, según apuntan fuentes abiertas.
Las cifras de la operación reflejan el desgaste infligido a las fuerzas rusas.
Claves tácticas: meteorología, engaño y robots kamikazes
El éxito de la ofensiva se apoyó en el aprovechamiento de los días con baja visibilidad. Aprovechábamos los días nublados y con poca visibilidad, justo cuando los drones espía del enemigo no sirven de nada
, relata Valentin, comandante de infantería de la Brigada 66 en Izium, a través del informe publicado por El Mundo.
La operación Vivaldi de Ucrania frustra el plan ruso de cercar Donbás➡️ https://t.co/pObs7mG6UL pic.twitter.com/C13HeNUWRy
En paralelo, las fuerzas ucranianas desplegaron un sistema metódico que combinó la guerra electrónica con la perturbación de suministros en la retaguardia rusa. Entre los métodos utilizados destacaron los asaltos robóticos a más de 10 kilómetros tras las líneas enemigas y el empleo de blindados BTR-60 convertidos en unidades suicidas contra las fortificaciones.
Antes de que nuestra infantería se pusiera en marcha, reconocíamos el terreno y buscábamos posiciones rusas ocultas.
Valentin, comandante de infantería de la Brigada 66, vía El Mundo
El papel multifuncional de la flota de drones pesados
La tecnología aérea no se limitó a tareas de reconocimiento. Los pilotos operaron aparatos capaces de alternar misiones ofensivas de gran potencia con labores logísticas de abastecimiento y evacuación en zonas disputadas.
Podías comenzar el día destruyendo una posición enemiga con una bomba de 40 kilos, luego el dron volvía, cambiabas las baterías y lo cargabas de comida, agua y munición para tu infantería.
Pavlo, piloto de drones pesados, vía El Mundo
Perspectivas ante las condiciones invernales
Pese a ello, los mandos militares mantienen abierta la planificación de nuevas acciones ofensivas.
Sí, podemos seguir liberando territorio con esta misma idea.
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