Hollywood se prepara para una noche de glamour con la alfombra roja de los Premios Óscar, pero este año, la seguridad es más intensa de lo habitual. La icónica Hollywood Boulevard, normalmente repleta de turistas y fans buscando un vistazo a las estrellas, está cerrada al tráfico para permitir la llegada de las limusinas.
A pesar del cierre, los turistas siguen presentes, saludando a las limusinas, mientras que los locales se congregan en el cercano Hollywood Farmer’s Market. Sin embargo, la presencia policial es notablemente mayor debido a la situación internacional, específicamente la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, con patrullas y oficiales desplegados a lo largo del bulevar y sus calles aledañas.
Aunque en televisión los Óscar parecen un evento deslumbrante, la realidad es que la alfombra roja se extiende por una calle rodeada de tiendas de souvenirs que venden camisetas y réplicas de los premios. Las estrellas caminan por esta alfombra hasta llegar al Dolby Theatre, que se alza en el centro de un centro comercial. Pero, como bien saben los que han estado allí, esa es parte de la magia de Hollywood.

