El mundo de la música ha perdido a una figura clave en la revitalización de la música antigua y el jazz. Pavel Klikar, nacido en Praga el 26 de enero de 1954, falleció dejando un legado de investigación, interpretación y pasión por la autenticidad sonora.
Según Ondřej Havelka, Klikar formuló tres principios fundamentales para un renacimiento significativo de las raíces del jazz: la inmersión en el pensamiento musical de la época, el dominio de las técnicas de arreglos históricas y el uso de instrumentos originales o réplicas fieles. Su búsqueda de instrumentos del siglo XVIII, tanto para su restauración como para la creación de copias, impulsó la producción de réplicas de clavecines y órganos en la República Checa.
Klikar se dedicó a la interpretación histórica, la acústica y la afinación, buscando un sonido puro y desenterrando partituras desconocidas en archivos. Fue un creador de programas de conciertos innovadores, exigente en los ensayos y promotor de ciclos de conciertos de música barroca temprana. Además, participó en la grabación y publicación de numerosos álbumes.
Su influencia trascendió fronteras. En 1974, fundó OPSO, un conjunto dedicado a la interpretación auténtica del jazz. En 1982, fue cofundador de Musica Antiqua Praha, un grupo vocal e instrumental centrado en la música barroca, que alcanzó reconocimiento internacional por su enfoque históricamente informado. Ambas formaciones lo proyectaron a la escena mundial.
Havelka lo describió como un músico excepcional, un genio, según el testimonio de quienes tuvieron la suerte de colaborar con él, ya fuera en la Orquesta Sinfónica de Praga Original o en Musica Antiqua Praha.
Más allá de su carrera musical, Klikar también incursionó en la política, presentándose como candidato al Senado en 2017, aunque sin obtener el cargo.

