Palermo, un barrio en constante transformación, se ha consolidado como uno de los principales puntos de interés para jóvenes, gracias a su oferta de restaurantes de moda y experiencias innovadoras. Si bien se trata de un único barrio, se divide en numerosas microzonas, entre las que destacan Palermo Chico, Nuevo Palermo, Palermo Viejo, Palermo Soho, Palermo Hollywood y Las Cañitas.
Con el tiempo, han surgido nuevas denominaciones para áreas específicas de Palermo, como Palermo Freud, conocido por la alta concentración de consultorios de psicólogos. También se distingue Palermo Italia, delimitado por las calles Gorriti, Dorrego y Humboldt, famoso por su variada oferta gastronómica italiana. Finalmente, emerge Palermo Sur o Universitario, una microzona en el límite sur del barrio, colindante con Almagro, y delimitada por las calles Soler, Scalabrini Ortiz, Córdoba y Gallo, que está ganando popularidad.
El valor de las propiedades en Palermo Sur ha experimentado un aumento sostenido durante los últimos tres años. Según datos de Reporte Inmobiliario, el metro cuadrado alcanza un promedio de US$3684, lo que representa un incremento del 4,36% en comparación con 2024.
En cuanto a las cocheras en la zona, también se ha registrado un fuerte aumento en los precios, con un incremento interanual del 16,67%, pasando de un promedio de US$30.000 el año pasado a US$35.000 en la actualidad.
Uno de los factores que explican el crecimiento de Palermo Sur es su atractivo para los estudiantes, gracias a la oferta educativa presente en la zona. “Las universidades son un imán para estas ubicaciones, y la Universidad de Palermo atrae a estudiantes de otras provincias”, señala Gabriel Brodsky, CEO de Predial, una desarrolladora con proyectos en la zona.
El crecimiento inmobiliario también se ve impulsado por la oferta culinaria y la vida nocturna. “La presencia de estudiantes fomenta la creación de negocios comerciales y gastronómicos dirigidos a este público, como cafeterías, librerías y espacios de estudio, lo que a su vez dinamiza la economía”, afirma Agustín Walger, director de Lepore Propiedades.
“Palermo tiene un gran atractivo y esta microzona atrae a personas que buscan vivir en el barrio pero no pueden acceder al centro de Palermo”, explica Brodsky. Esta situación se refleja en los valores de las propiedades en Palermo Sur.
En términos numéricos, los precios de las propiedades a estrenar son inferiores a los de Palermo Hollywood, pero superiores a los de Almagro. El metro cuadrado a estrenar (US$3684) es ligeramente más caro que en Palermo Soho (US$3674) y Palermo Freud (US$3571), pero más económico que en Palermo Hollywood (US$3773), Cañitas (US$4350) y Palermo Nuevo (US$5555).
En Almagro, la zona aledaña, los precios son un 19% más bajos, ubicándose en US$2979 por metro cuadrado, según Reporte Inmobiliario.
Los precios de propiedades usadas y de pozo no están disponibles por microzona, pero según el Índice de Zonaprop de noviembre, el metro cuadrado a estrenar en Palermo tiene un valor promedio de US$3893, el de pozo de US$3976 y el usado de US$3035. Estos valores posicionan a Palermo como el segundo barrio más caro de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, después de Puerto Madero.
“Los precios del mercado continuarán subiendo. Actualmente, estamos vendiendo a valores similares a los de hace 10 años, en un contexto de inflación que ha superado el 40% en dólares en la última década”, declara Brodsky, quien añade que “en esta zona la venta es fluida y hay un público creciente”.
En los últimos cuatro años, la cantidad de proyectos en construcción en Palermo Sur se ha mantenido estable, tras una caída en 2021, cuando las obras se redujeron de 66 a 47, con aproximadamente 100.091 m² en construcción. “Es decir, 54.000 m² menos que en 2021, pero niveles similares a los de años anteriores”, aclara Germán Gomez Picasso, director de Reporte Inmobiliario.
El informe de la plataforma detalla que de los emprendimientos actuales, 17 han sido iniciados recientemente y se encuentran en etapas iniciales de construcción, con avances inferiores al 5%. “La proximidad a las universidades favorece la construcción de monoambientes, seguidos por departamentos de dos y tres ambientes”, agrega Gomez Picasso.
Estas construcciones están dirigidas a dos tipos de público: compradores finales, generalmente jóvenes y parejas, e inversores que buscan alquilar la propiedad. Walger, de Lepore, estima que la rentabilidad anual de un alquiler oscila entre el 5% y el 7% en dólares. “Mucha gente compra como inversión, ya que Palermo ofrece un buen potencial de alquiler a un precio por metro cuadrado más accesible que en Villa Crespo o Almagro”, comenta Brodsky.
Finalmente, la demanda de alquiler se divide en tres tipos de inquilinos: “Estudiantes universitarios, tanto de la ciudad como de otras provincias, que buscan cercanía a los centros educativos; personas que se trasladan a la zona por recibir atención médica en el Sanatorio Güemes, Sanatorio Finochietto y el Hospital Gutiérrez de Niños; y, por último, turistas que se sienten atraídos por la oferta cultural y gastronómica de Palermo”, concluye el director de Lepore, empresa que cuenta con 23 desarrollos en la zona.
