El Papa León XIV expresó su preocupación el domingo por la evolución de los acontecimientos en Oriente Medio e Irán, instando a todas las partes implicadas a detener lo que calificó de “espiral de violencia” antes de que se convierta en un “abismo irreparable”. El pontífice afirmó que “la estabilidad y la paz no se construyen con amenazas mutuas, ni con armas que siembran destrucción, dolor y muerte, sino únicamente a través de un diálogo razonable, auténtico y responsable”. Asimismo, hizo un llamamiento para que la diplomacia “recupere su papel” y para el bien común de los pueblos que anhelan una coexistencia pacífica “fundamentada en la justicia”.
