El Papa Leo XIV, el primer pontífice nacido en Estados Unidos, ha expresado su esperanza de que la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán pueda finalizar antes de las celebraciones de Pascua. El líder religioso hizo este llamado en declaraciones ofrecidas a periodistas el pasado 31 de marzo, al salir del retiro papal en Castel Gandolfo, cerca de Roma.
Llamado al diálogo y una “salida” al conflicto
Durante su intervención, el Papa Leo XIV instó a los líderes mundiales a “regresar a la mesa” y resolver sus disputas a través del diálogo. El pontífice hizo referencia a las recientes declaraciones del presidente Trump sobre su deseo de poner fin al conflicto, manifestando su deseo de que el mandatario estadounidense esté buscando una “salida” (off-ramp) que permita disminuir la violencia y los bombardeos.
Según el Papa, reducir la agresividad militar sería una contribución significativa para eliminar el odio que crece constantemente en el Medio Oriente y en otras regiones del mundo. En este sentido, el pontífice pidió una tregua pascual, señalando que este periodo debe ser el tiempo más sagrado, de paz y reflexión para los cristianos.
Críticas al uso de la religión para justificar la guerra
Leo XIV fue enfático al criticar a quienes invocan a Dios para legitimar la violencia. El pontífice afirmó que Dios no escucha las oraciones de aquellos que hacen la guerra o utilizan la fe para justificar sus acciones bélicas.

Esta postura surge en medio de un contexto donde diversas figuras han utilizado argumentos religiosos para validar sus estrategias militares. El Papa señaló que funcionarios de Estados Unidos, específicamente el secretario de Defensa Pete Hegseth, han invocado su fe cristiana para presentar el conflicto como una nación cristiana que busca vencer a sus enemigos mediante el poderío militar. De manera similar, el pontífice mencionó que la Iglesia Ortodoxa de Rusia ha justificado la invasión de Ucrania calificándola como una “guerra santa” contra un mundo occidental que consideran caído en el mal.
Un llamado a la reflexión en Semana Santa
En el marco de la Semana Santa, el Papa lamentó que, a pesar de ser un tiempo de santidad, el mundo continúe siendo testigo de muertes y sufrimiento, afectando incluso a niños inocentes. Leo XIV pidió a los fieles, y especialmente a los cristianos, reconocer que Cristo sigue sufriendo hoy en las víctimas de la violencia y el odio, haciendo un llamado final a orar por una paz renovada que brinde vida a todos.
