El Papa León XIV se reunió el 5 de febrero con miembros del comité organizador de la iniciativa “De la crisis al cuidado”, instando a la comunidad internacional a recordar la exhortación del Papa Francisco sobre el derecho fundamental de todo niño a recibir amor de sus padres, esencial para su desarrollo integral.
P. Jinu Thekkethalakkal, Ciudad del Vaticano
En un encuentro significativo, el Papa León XIV transmitió un mensaje a los integrantes del comité de la iniciativa “De la crisis al cuidado: Acción católica para los niños”, un plan de acción que busca abordar las influencias de las crisis globales en la infancia y ofrecer apoyo a los más vulnerables. El Papa hizo un llamado a reconocer las señales de los tiempos y a responder con acciones concretas.
El Pontífice expresó su profunda preocupación por la situación de muchos niños y jóvenes en el mundo, quienes a menudo se ven privados de las necesidades básicas y del acceso a una atención adecuada. Lamentó que, en el último año, la situación de la infancia no haya experimentado mejoras significativas y advirtió sobre la preocupante falta de protección de los niños frente a diversas amenazas.
El Papa destacó las duras realidades que enfrentan numerosos niños, incluyendo la pobreza extrema, el abuso, el desplazamiento forzado, la falta de acceso a una educación de calidad y el aislamiento o la separación de sus familias. Reafirmó la importancia de garantizar que cada niño reciba el amor y el cuidado necesarios para su desarrollo pleno, tal como lo promovió el Papa Francisco.
Criticó la inversión en acciones que oprimen la vida en lugar de apoyar a las madres y las familias, enfatizando que la protección de la vida humana y el bienestar familiar son una responsabilidad compartida por todos.
El Papa expresó su apoyo a las actividades del comité para desarrollar estrategias efectivas que aborden las preocupaciones planteadas en la cumbre sobre los derechos de la infancia, destacando dos aspectos clave de su labor. Recordó a los miembros que están hablando en nombre de aquellos que no tienen voz y los animó a perseverar en su camino hacia el bien, incluso cuando se enfrenten a la desilusión.
Asimismo, instó a realizar acciones más adecuadas para satisfacer las diversas necesidades de los niños, teniendo en cuenta su bienestar físico, mental y espiritual, y promoviendo un cuidado equilibrado e integral.
El Papa concluyó su mensaje con las palabras del Papa Francisco: “¡Queremos purificar el mundo de las cosas malas, llenarlo de amistad y respeto, y ayudarles a todos a construir un futuro hermoso!”.
