El rodaje de la temporada 22 de Pékin Express, titulada “Au royaume des dragons”, ha tomado un giro inesperado y peligroso. Lo que comenzó como una exigente aventura en Nepal terminó convirtiéndose en una situación límite cuando la producción y los concursantes se vieron atrapados en medio de una violenta crisis política en Katmandú.
Caos en Katmandú: incendios y refugios
Los hechos ocurrieron a principios de septiembre de 2025, justo cuando diez parejas se preparaban para iniciar la quinta etapa de la carrera con el objetivo de conseguir su pase hacia China. Según relató el presentador Stéphane Rotenberg, la situación degeneró de manera imprevisible, transformándose en una “revuelta espectacular”.
Rotenberg describió la escena como un escenario de “enfrentamientos terribles”, mencionando incluso que un hotel se incendió durante los disturbios. Ante la gravedad de los hechos, la producción se vio obligada a detener la carrera inmediatamente y buscar refugio para garantizar la seguridad de todos. A pesar de la violencia de los eventos, el animador destacó que los habitantes locales fueron extremadamente amables con ellos, por lo que el equipo no se sintió personalmente en inseguridad.
La Generación Z y la lucha contra el nepotismo
El origen de esta movilización social fue una protesta masiva de la Generación Z nepalí contra el gobierno, denunciando un sistema de nepotismo arraigado en las altas esferas políticas del país. La indignación se canalizó a través de las redes sociales mediante los hashtags #Nepokid y #Nepobaby, utilizados para señalar a responsables políticos acusados de favorecer a sus familiares.

La tensión alcanzó su punto máximo el 4 de septiembre, cuando el gobierno decidió censurar 26 plataformas digitales, entre ellas Facebook y WhatsApp, alegando una falta de regulación frente a la desinformación. Esta decisión fue el detonante que llevó a los manifestantes a salir masivamente a las calles, coincidiendo con el paso del programa por la capital.
Una temporada de reglas extremas
Esta edición de Pékin Express ya se caracterizaba por ser más exigente que las anteriores. Una de las novedades más impactantes fue la regla de la “conexión prohibida”, que impedía a los participantes solicitar ayuda a los residentes o utilizar sus smartphones para orientarse. Sin acceso a GPS ni traducciones, la única herramienta permitida era un mapa routiero, dejando a muchos candidatos completamente desamparados antes incluso de que estallara la crisis política.
