La Knesset ha aprobado una nueva ley que establece la pena de muerte por ahorcamiento para los palestinos condenados por el asesinato de israelíes. Sin embargo, los israelíes judíos no enfrentarán la misma pena por crímenes similares. La medida, que ha sido ampliamente condenada por organizaciones de derechos humanos y otros países, es considerada por muchos como un paso más para consolidar un sistema de apartheid en Israel.
Sarit Michaeli, directora de divulgación internacional del grupo israelí de derechos humanos B’Tselem, declaró: “Esta ley, flagrante y draconiana, pretende basarse en criterios objetivos, pero en esencia está específicamente diseñada para aplicarse únicamente a los palestinos”.
