El coronel retirado Keith Nightingale, quien formó parte del fallido intento de rescate de rehenes estadounidenses en Irán en 1980, ha compartido detalles sobre una de las misiones más complejas de la historia militar estadounidense.
En aquel entonces, Nightingale se desempeñaba como mayor y era el Oficial Adjunto de Operaciones, siendo el miembro de menor rango de la Fuerza Operativa Conjunta Eagle Claw, la cual estuvo bajo el mando del mayor general James Vaught.
La Operación Eagle Claw fue concebida para rescatar a 52 estadounidenses que habían sido capturados en la embajada de Estados Unidos en Teherán el 4 de noviembre de 1979. Ante la falta de una estructura de mando, presupuesto o precedentes para una misión de tal magnitud, la fuerza tuvo que ser construida desde cero y en estricto secreto, integrando a diversas ramas del ejército.
Nightingale relata que la operación, que inició con el despegue desde el portaaviones Nimitz, terminó en un fracaso total ocho horas después. El 24 de abril de 1980, aproximadamente a las 22:07, un fallo técnico en un helicóptero RH-53 en el desierto central de Irán obligó a abortar el intento de rescate.
A pesar del desastre, este evento impulsó la creación de las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF). Según el relato de Nightingale en su libro Phoenix Rising, basado en sus diarios personales, el Jefe de Estado Mayor del Ejército, Shy Myer, fue el principal impulsor de estas capacidades, al identificar el terrorismo y la guerra asimétrica como amenazas nacionales emergentes, superando así la resistencia y el escepticismo de otros líderes militares de la época.
