Investigadores en Bélgica y el CHU de Marsella están explorando un tratamiento con plasma rico en plaquetas (PRP) como una posible terapia para pacientes que sufren de anosmia persistente, o pérdida del olfato, después de la COVID-19. El profesor Jérôme Lechien, especialista en la pérdida del gusto y el olfato post-COVID, ha estado liderando la investigación sobre este enfoque.
El tratamiento PRP implica extraer una pequeña muestra de sangre del paciente y centrifugarla para separar el plasma y las plaquetas, que son ricos en factores de crecimiento y regeneración. Estas plaquetas se inyectan luego en la zona afectada. Estudios iniciales en Estados Unidos, realizados en 2019, mostraron una tasa de recuperación doce veces mayor en pacientes que recibieron inyecciones de PRP en comparación con aquellos que recibieron un placebo después de perder el olfato debido a la gripe.
Investigaciones adicionales, incluyendo un ensayo randomizado controlado con placebo, han confirmado estos resultados prometedores. El profesor Lechien también ha observado que la inyección de PRP es particularmente efectiva en pacientes con parosmia, una condición en la que los olores se perciben de forma distorsionada. Se ha encontrado que una segunda dosis de PRP puede ser aún más beneficiosa.
El profesor Lechien, quien se especializa en Otorrinolaringología y Cirugía Cervicofacial en hospitales de París, Baudour y Bruselas, se convirtió en un experto en olfato debido a la pandemia de COVID-19, después de coordinar la primera investigación mundial que confirmaba la relación entre la infección por el virus y la pérdida del olfato o el gusto.
