Los depósitos a plazo fijo en dólares del sector privado en Argentina continúan mostrando una tendencia de crecimiento sostenido, acercándose a la barrera de los USD 10.000 millones, según los últimos datos del Banco Central.
Un plazo fijo en dólares es un depósito que un individuo realiza en una entidad bancaria por un período determinado, en esa moneda. Durante el plazo establecido, los fondos no pueden ser retirados. Al vencimiento, el banco devuelve el capital original más los intereses generados, calculados según la tasa acordada inicialmente. Se trata de una opción de inversión conservadora, aunque generalmente ofrece rendimientos inferiores a otras alternativas. Su funcionamiento es similar al de los plazos fijos en pesos.
De acuerdo con un gráfico difundido por el economista Amílcar Collante, estos instrumentos financieros, que representan una parte de los depósitos en moneda extranjera, se aproximan a dicho umbral tras varios meses de incrementos constantes. Este comportamiento se da en un contexto de consolidación de la recuperación de los depósitos en dólares como uno de los fenómenos financieros más relevantes del último año.
La serie de datos, que abarca desde principios de 2025 hasta comienzos de febrero de 2026, revela una trayectoria ascendente casi ininterrumpida. El gráfico indica que los plazos fijos en dólares pasaron de aproximadamente USD 3.800 millones en enero de 2025 a USD 9.940 millones a principios de febrero de 2026. Si bien se observan variaciones diarias, la tendencia general es positiva, especialmente marcada a partir del segundo semestre del año pasado.
En términos generales, los depósitos en dólares –incluyendo cajas de ahorro, cuentas corrientes y plazos fijos– también experimentaron un crecimiento significativo. A cierre de diciembre de 2025, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) registró un total de USD 37.000 millones en depósitos en dólares del sector privado, el nivel más alto desde la salida de la convertibilidad. Solo en diciembre, el stock aumentó en más de USD 1.200 millones, lo que equivale a un incremento mensual del 3,4 por ciento.
Este aumento en las colocaciones en dólares del sector privado se produjo después de que el stock total alcanzara mínimos a finales de 2023, cuando descendió a cerca de USD 14.000 millones. Desde entonces, la tendencia ha sido ascendente, con un proceso de recomposición que se aceleró durante 2025 y se mantuvo en las primeras semanas de 2026.
Entre los factores que explican esta dinámica se encuentra la liberación de fondos vinculados al régimen de regularización de activos. Una vez completadas las distintas etapas del blanqueo de capitales, una parte de los dólares que permanecían inmovilizados comenzó a integrarse al sistema financiero, impulsando el crecimiento del stock de depósitos en moneda extranjera.
Paralelamente, el contexto macroeconómico y cambiario influyó en la decisión de los ahorristas de mantener sus dólares dentro del sistema bancario. La relativa estabilidad del mercado cambiario durante 2025 contribuyó a reducir la fuga de depósitos y favoreció la permanencia de los fondos en cuentas locales.
En declaraciones a Infobae, Collante explicó que otro factor que incide en el crecimiento de los plazos fijos en dólares es el aumento de las tasas de interés por parte de las entidades bancarias. “El incremento de las tasas ha tenido un impacto significativo. Actualmente, los bancos son bastante competitivos, aunque algunos ofrecen tasas bajas. Las entidades que más pagan llegan al 5%”, comentó.

En detalle, Macro, BBVA y Banco Nación ofrecen actualmente una tasa del 5% para plazos fijos a más de 365 días, mientras que Banco Provincia paga un 5,5 por ciento.
Banco Galicia, por su parte, ofrece una Tasa Nominal Anual (TNA) del 1,8% para plazos fijos en dólares a 180 días (no ofrece simulaciones para plazos mayores).
Para las opciones a 30 días, las tasas varían entre el 0,05% y el 2,5 por ciento. Excepto Santander Río, que en todos los casos paga 0,05%, el resto de las entidades financieras que ofrecen plazos fijos en dólares incrementan las tasas a medida que aumenta el plazo.
“Con tasas cercanas al 5%, los bancos están generando confianza entre aquellos que ya tienen dólares dentro del sistema financiero. De cara a los próximos meses, es poco probable que se mantenga la tendencia de crecimiento de los depósitos en dólares. Es probable que continúen aumentando, pero a un ritmo más moderado”, opinó Collante.
Otro elemento que influye en la evolución de los depósitos en dólares es la denominada Ley de Inocencia Fiscal. La norma introdujo modificaciones en el régimen tributario con el objetivo de incentivar la incorporación de activos al sistema financiero formal y brindar mayor previsibilidad a quienes decidan depositar sus ahorros en entidades bancarias.
Entre sus principales disposiciones, la ley establece beneficios vinculados al tratamiento impositivo de los intereses generados por determinados depósitos, con el fin de evitar que esos rendimientos queden alcanzados por cargas adicionales. De esta manera, busca reducir los desincentivos fiscales para mantener fondos en el sistema formal.
La norma también elevó los umbrales que definen infracciones simples y agravadas en materia tributaria, en el marco de una estrategia orientada a fomentar la formalización de activos. Según se explicó en su momento, el objetivo es que quienes mantengan dólares fuera del circuito bancario encuentren menos obstáculos para ingresarlos al sistema.
En este contexto, la combinación entre la liberación de fondos del blanqueo y la vigencia de la Ley de Inocencia Fiscal contribuyó a sostener el crecimiento de los depósitos en moneda extranjera, incluyendo los plazos fijos.
