Los jugadores de Pokémon Go, sin saberlo, crearon un mapa detallado del mundo que ahora se utiliza con fines comerciales
Niantic Spatial, la empresa detrás de Pokémon Go, está aprovechando los datos de realidad aumentada recopilados a través del popular juego para entrenar robots de reparto. Esta sorprendente aplicación de la tecnología surge tras la reciente reestructuración de Niantic, ahora enfocada en soluciones espaciales, y su colaboración con la startup de robótica Coco.
Coco, que opera una flota de aproximadamente 1000 robots de reparto del tamaño de una maleta, busca mejorar la navegación de sus vehículos en entornos urbanos complejos. Los datos recopilados por los jugadores de Pokémon Go, que incluyen millones de escaneos del mundo real de ubicaciones específicas como PokéStops y gimnasios, resultan ser cruciales para este propósito.
Según Brian McClendon, CTO de Niantic Spatial, el desafío de hacer que Pikachu corra de manera realista en el mundo virtual es sorprendentemente similar al de guiar a un robot de reparto de forma segura y precisa por las calles de la ciudad. “El cañón urbano es el peor lugar del mundo para el GPS”, explica McClendon, refiriéndose a las dificultades que experimentan los sistemas de posicionamiento en entornos densamente construidos.
Niantic Spatial, fundada en mayo de 2025, ha encontrado un nuevo mercado para su experiencia en inteligencia espacial y su Sistema de Posicionamiento Visual (VPS). John Hanke, CEO de Niantic Spatial, destaca que la promesa de la robótica de última milla es enorme, pero la navegación en calles urbanas caóticas presenta un gran desafío de ingeniería. La colaboración con Coco Robotics representa el primer paso en la aplicación de su tecnología a la robótica.
Esta iniciativa demuestra cómo los datos generados por juegos de realidad aumentada pueden tener aplicaciones prácticas e inesperadas en otros campos, como la logística y la entrega de bienes. Los jugadores de Pokémon Go, sin saberlo, han contribuido a la creación de una tecnología que podría transformar la forma en que recibimos nuestros pedidos en el futuro.
