¿Quién diría que atrapar Pokémon podría tener un impacto tan grande en el mundo real? Millones de jugadores de Pokémon GO, sin saberlo, han sido clave en el desarrollo de una inteligencia artificial que ahora guía a robots autónomos por nuestras ciudades.
Desde su lanzamiento en 2016, el juego se convirtió en un fenómeno global, llevando a millones de personas a explorar parques y calles con sus teléfonos en alto. Pero detrás de la diversión, había un proceso mucho más sofisticado en marcha. Cada vez que un jugador escaneaba un punto de interés o utilizaba la realidad aumentada, generaba imágenes y datos del entorno que eran enviados a los servidores de Niantic.
Con el tiempo, Niantic recopiló aproximadamente 30.000 millones de imágenes de todo el mundo, creando un sistema de mapeo tridimensional sin precedentes. El resultado es el Sistema de Posicionamiento Visual (VPS), una tecnología que permite una ubicación precisa, superando con creces al GPS tradicional. Este sistema compara las imágenes capturadas por los robots con la base de datos visual generada por los jugadores.

Actualmente, robots repartidores en ciudades como Los Ángeles, Chicago, Miami y Helsinki ya utilizan este sistema, entrenado con datos de Pokémon GO, para navegar con precisión y evitar obstáculos. Estos robots, equipados con cámaras, comparan lo que ven con el mapa tridimensional creado por Niantic, optimizando sus rutas de entrega.

Este innovador sistema, basado en el crowdsourcing, está transformando la forma en que se crean y utilizan los mapas urbanos. Niantic ha logrado convertir a millones de jugadores en sensores humanos, recopilando datos precisos y actualizados a nivel mundial.
El uso de estos datos ha abierto un debate sobre la privacidad y el consentimiento en la era digital. Si bien los términos de servicio de Pokémon GO permitían el uso de la información para el desarrollo de nuevas tecnologías, muchos usuarios desconocían el alcance real de este permiso. Niantic defiende que estos datos son esenciales para mejorar la realidad aumentada y que su uso está justificado por los términos aceptados.
