El sol y el clima templado: una combinación favorable para los polenes
Con temperaturas máximas cercanas a los 18-20°C en varias regiones y un predominio del sol, las condiciones atmosféricas favorecen significativamente la liberación y suspensión de los granos de polen. El aire seco y estable amplifica su dispersión, especialmente a mediodía y por la tarde, momentos en que las concentraciones en el aire suelen ser más altas. A diferencia de los días lluviosos, ningún fenómeno contribuye a adherir los polenes al suelo.
Como resultado, el riesgo de alergias aumenta en gran parte del territorio.
El ciprés sigue siendo muy activo en el sur y el centro
El polen de ciprés se mantiene en un nivel elevado (4/5) en las siguientes regiones:
- Auvergne-Rhône-Alpes
- Bourgogne-Franche-Comté
- Nouvelle-Aquitaine
- Occitanie
- Corse
- Provence-Alpes-Côte d’Azur
En estas regiones, el clima primaveral acentuará la exposición. El ciprés es particularmente alergénico, pudiendo causar rinitis marcada, estornudos repetidos, picazón nasal y ocular, e incluso crisis de asma en personas sensibles.
Las regiones de Pays de la Loire y Centre-Val de Loire también presentan niveles moderados a elevados (3/5) y se mantienen bajo vigilancia.
El aliso avanza notablemente en el noreste
Otro cambio importante es el aumento del polen de aliso. La región de Grand Est alcanza un nivel de 3/5, mientras que Hauts-de-France pasa a 2/5. En estas zonas, el clima templado acelera la polinización de los árboles de finales de invierno.
Incluso en niveles moderados, el aliso puede desencadenar síntomas importantes en personas alérgicas a las betuláceas: rinitis, conjuntivitis, fatiga inusual y molestias respiratorias.
Poblare y fresno: contribución secundaria pero real
El polen de poblare alcanza un nivel elevado en Provence-Alpes-Côte d’Azur (4/5) y se mantiene presente en otras regiones a niveles bajos o moderados.
El fresno se mantiene en 2/5 en varias regiones, contribuyendo al fondo alérgico ambiental.
Por otro lado, las gramíneas, el abedul y el roble aún no son significativos a nivel nacional.
Síntomas esperados: mayor vigilancia a mediodía
Con este clima templado, las personas alérgicas pueden experimentar:
Nariz que moquea o congestionada, estornudos frecuentes, picazón ocular, lagrimeo, tos seca. En los asmáticos, existe un riesgo de agravamiento de los síntomas respiratorios, especialmente durante actividades al aire libre prolongadas.
Consejos prácticos para limitar la exposición
Con este clima primaveral, se recomienda ventilar la vivienda temprano por la mañana o tarde por la noche.
Evite las salidas prolongadas a media tarde, especialmente en las regiones del sur y noreste.
Use gafas de sol en el exterior y cámbiese de ropa al regresar a casa.
Lavarse el cabello por la noche ayuda a eliminar el polen acumulado durante el día.
Las personas en tratamiento deben asegurarse de seguirlo regularmente, especialmente en las zonas donde el ciprés y el aliso están en aumento.
