Londres, Reino Unido – Según un informe publicado por el Financial Times, economistas europeos prefieren al exgobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, actual director general del Banco de Pagos Internacionales (BPI), como sucesor de Christine Lagarde al frente del Banco Central Europeo (BCE). La encuesta revela que De Cos es el candidato más favorecido por los expertos.
Claas Knot, gobernador del Banco Central de los Países Bajos, también figura entre los candidatos con mayor apoyo. El mandato de Lagarde como presidenta del BCE se extiende hasta noviembre de 2027. La elección del nuevo presidente del BCE recae en el Consejo de la Unión Europea, compuesto por representantes de los 27 estados miembros.
El estudio, realizado por el FT a 88 economistas de universidades, centros de investigación y principales instituciones financieras, indica que el 26% de los encuestados apoya a Hernández de Cos como próximo presidente del BCE. Knot recibió el respaldo del 24% de los participantes.
En tercer y cuarto lugar se sitúan Isabelle Schnabel, miembro del Consejo Ejecutivo del BCE, y Joachim Nagel, presidente del Bundesbank alemán, con un 14% y un 7% de apoyo respectivamente. Un 23% de los economistas consultados manifestaron no tener un candidato preferido en este momento.
Christian Kopf, responsable de renta fija de Union Investment en Alemania, destacó que Hernández de Cos posee el conocimiento técnico más profundo en materia de política monetaria y operaciones bancarias centrales. Según Kopf, su nombramiento enviaría una señal clara de estabilidad y fortaleza para el euro.
Francesco Papadia, economista del Bruegel, expresó su apoyo a Knot, describiéndolo como un formulador de políticas que prioriza la estabilidad en la política monetaria y que, al mismo tiempo, demuestra flexibilidad para adaptarse a las circunstancias cambiantes.
En cuanto a Schnabel, se ha planteado la posibilidad de que su traslado del Consejo Ejecutivo del BCE a la presidencia esté prohibido por la legislación de la Unión Europea. Lorenzo Codogno, fundador y economista jefe de LC Macro Advisors, señaló que, aunque Schnabel sería una excelente candidata, su transición directa al cargo de presidenta podría ser inviable.
Existe debate sobre la posibilidad de que un alemán ocupe la presidencia del BCE. Jesper Rangvid, profesor de la Copenhagen Business School, argumenta que, tras 29 años de existencia del BCE, ha llegado el momento de que un alemán asuma el liderazgo. Hasta la fecha, ningún alemán ha ocupado este puesto.
Spiros Andreopoulos, fundador de Thin Ice Macroeconomics, considera que un presidente alemán del BCE tendría un significado simbólico importante. Sugiere que podría disipar los temores de que la moneda única beneficie únicamente a Alemania, especialmente en un contexto de creciente apoyo al partido euroescéptico alemán Alternativa para Alemania (AfD).
Sin embargo, el FT también señala que, dada la actual presidencia de Ursula von der Leyen al frente de la Comisión Europea, la designación de un alemán como presidente del BCE podría no ser realista.
Muchos economistas identificaron los elevados niveles de deuda pública en los países europeos como el principal desafío al que se enfrentará el próximo presidente del BCE. Algunos advierten que el endeudamiento excesivo podría limitar la capacidad del banco central para subir los tipos de interés, ya que el coste de refinanciar la deuda podría volverse prohibitivo.
José Manuel González-Páramo, exmiembro del Consejo Ejecutivo del BCE, enfatizó que el futuro presidente del BCE deberá esforzarse por mantener su independencia frente a las presiones políticas, ya que se espera que su papel vaya más allá de la simple gestión de la inflación y la estabilidad financiera.
