Los precios del petróleo experimentaron fluctuaciones recientes, influenciados por una combinación de factores geopolíticos y económicos. Inicialmente, el crudo subió ante la reaparición de tensiones relacionadas con Irán, tras nuevas amenazas proferidas por el expresidente estadounidense Donald Trump.
Sin embargo, esta subida fue moderada posteriormente por informes que apuntan a un posible aumento de las reservas de petróleo en Estados Unidos, lo que ejerce presión a la baja sobre los precios. Además, la incertidumbre en torno a la situación de Groenlandia también contribuyó a la volatilidad del mercado.
El barril de petróleo Brent llegó a cotizar en torno a los 63 dólares, aunque luego experimentó un retroceso. El crudo West Texas Intermediate (WTI), por su parte, se mantuvo estable por encima de los 60.50 dólares, impulsado en parte por la mitigación de las tensiones geopolíticas que habían generado preocupación sobre posibles interrupciones en el suministro.
Analistas señalan que el mercado petrolero sigue siendo sensible a las noticias sobre la producción, las reservas y las tensiones geopolíticas. La evolución de la situación en Irán y las decisiones de la OPEP+ seguirán siendo factores clave para determinar la trayectoria de los precios en las próximas semanas.
