El Gobierno federal descarta el “cliquet inversé” y opta por ayudas focalizadas ante la subida de los precios energéticos
El Gobierno federal ha tomado una decisión definitiva respecto a la escalada de los precios de los carburantes: no se implementará el mecanismo del “cliquet inversé” para frenar el incremento en las gasolineras. En su lugar, el Ejecutivo ha optado por una estrategia de apoyo directo y focalizado.

Según ha informado el gabinete del Primer Ministro tras una reunión en comité restringido, la totalidad de los ingresos fiscales adicionales generados por el aumento de los precios de la energía se destinará a medidas de soporte. Estas ayudas estarán dirigidas específicamente a dos grupos: los hogares más vulnerables que utilizan gas o fueloil para la calefacción, y aquellas personas que hayan visto incrementados sus costes de desplazamiento entre el domicilio y el lugar de trabajo.
Un aspecto clave de estas medidas es su carácter transitorio. El Gobierno Arizona ha establecido que estas ayudas serán temporales y finalizarán automáticamente, marcando una diferencia con la gestión de su predecesor. Para que estas medidas continúen una vez expire el plazo, será necesaria una decisión explícita, evitando así un crecimiento descontrolado del gasto público.
De cara a los próximos pasos, se elaborará un análisis detallado y exhaustivo sobre el impacto presupuestario de la crisis, tanto en los ingresos como en los gastos del Estado federal, el cual estará listo para el Consejo de Ministros del próximo 17 de abril.
Paralelamente, el Gobierno prepara acciones adicionales para equilibrar el mercado energético. Para moderar la demanda, se plantean medidas como el fomento del teletrabajo y la posible limitación de la velocidad en las autopistas, subrayando que los poderes públicos darán el ejemplo en este sentido.
En cuanto al refuerzo de la oferta, el Ejecutivo prevé lanzar rápidamente la licitación para continuar la producción de energía renovable en el Mar del Norte y preparar la siguiente convocatoria. Asimismo, se asegurará el mantenimiento y la máxima valorización de la capacidad nuclear. Finalmente, Bélgica aplicará la “caja de herramientas” desarrollada por la Comisión Europea para gestionar los precios de la energía.
