Las enfermedades crónicas, incluso cuando no son fatales, impactan significativamente la vida diaria, el trabajo y el bienestar a largo plazo de las personas.
Estas condiciones representan un problema de salud pública y un costo económico considerable. En Estados Unidos, se gastan 4.9 billones de dólares anuales en atención médica, y el 90% de ese gasto se destina al tratamiento de enfermedades crónicas.
Específicamente, el tratamiento de la diabetes tipo 2 representa un gasto superior a los 400 mil millones de dólares cada año, una cifra similar al presupuesto del Departamento de Asuntos de Veteranos. Sin embargo, la diabetes tipo 2 es prevenible.
Por esta razón, la prevención debe ser una prioridad nacional.
Prevención de enfermedades crónicas con atención basada en evidencia
Se cree firmemente que la prevención es fundamental. El objetivo es evitar que las enfermedades crónicas se desarrollen y, en aquellos que ya las padecen, evitar que empeoren.
Esto se logra a través de un enfoque único de atención basada en el valor.
