China logra el primer vuelo mundial de un motor turbohélice de aviación impulsado por hidrógeno de clase megavatio
El 4 de abril, el Instituto de Investigación de Maquinaria Motriz de Hunan, perteneciente al Grupo de Motores de Aviación de China (AECC), alcanzó un hito tecnológico con el primer vuelo exitoso de un motor turbohélice de aviación impulsado por hidrógeno de clase megavatio, denominado AEP100. La prueba se llevó a cabo en el aeropuerto de Lusong, en Zhuzhou, utilizando un avión de transporte no tripulado de 7,5 toneladas.

Durante la operación, el motor AEP100 funcionó con normalidad, registrando un tiempo de vuelo de 16 minutos y recorriendo una distancia de 36 kilómetros. La aeronave alcanzó una velocidad de 220 kilómetros por hora y una altura de vuelo de 300 metros, completando satisfactoriamente los objetivos previstos antes de regresar a la base.
Expertos de AECC destacaron que este vuelo representa un salto significativo desde la fase de investigación técnica hacia la práctica de ingeniería. Con este logro, China ha consolidado la cadena técnica completa, abarcando desde la fabricación de componentes críticos hasta la integración del motor completo, validando así la fiabilidad de la ingeniería al integrar el sistema de propulsión de hidrógeno con la plataforma de vuelo.
Perspectivas económicas e industriales
Desde el punto de vista del negocio y la sostenibilidad, se anticipa que las ventajas económicas y de seguridad energética de la propulsión por hidrógeno se vuelvan más evidentes a medida que se reduzcan los costes de producción del hidrógeno verde. En una primera etapa, se prevé que esta tecnología se implemente en sectores de la “economía de baja altitud”, específicamente en el transporte de carga no tripulado y la logística en zonas insulares, con el objetivo de expandirse posteriormente hacia aviones regionales y de línea para pasajeros.
Este avance tecnológico actuará como catalizador para la modernización de diversos clusters industriales, impulsando la sinergia entre:
- Fase ascendente: Producción de hidrógeno verde.
- Fase intermedia: Infraestructuras de almacenamiento, transporte y estaciones de repostaje.
- Fase descendente: Desarrollo de nuevos materiales y equipamiento de alta gama.
Este progreso posiciona a la industria aeronáutica china hacia un modelo de desarrollo de alta calidad, centrado en la reducción de emisiones y la sostenibilidad energética.
