Tras la derrota en el referéndum sobre la justicia, la coalición de centroderecha en Italia se encuentra en un proceso de reorganización para relanzar su acción de gobierno. Para este reinicio, el enfoque político se centra en las denominadas “tres S”: dinero, seguridad y salud, consideradas como las prioridades fundamentales.
En el marco de esta estrategia, Matteo Salvini y Antonio Tajani trabajan para blindar la estabilidad del gobierno, mientras se plantea la posibilidad de que Luca Zaia asuma un cargo ministerial.
No obstante, el centroderecha atraviesa una de sus fases más turbulentas, manifestando una crisis que ha impactado los equilibrios internos de las principales fuerzas de la coalición. Un ejemplo crítico de esta inestabilidad se ha producido en Forza Italia, donde Maurizio Gasparri ha dimitido de su cargo como jefe de grupo en el Senado.
